TUMBET MALLORQUIN
Sexta semana de encierro. A mediodía, a la hora en que voy a comprar, no queda nada de verdura y fruta. Me gusta ir a esa hora porque hay menos gente y no tengo que hacer cola en la calle. El inconveniente es que no encuentro muchas cosas, pero me compensa. Entiendo que hay personas que utilizan cualquier excusa para salir a la calle, pero yo soy del otro grupo, de los que salen cuando no hay más remedio. Me resultan muy desagradables la mascarilla y los guantes, me agobian y me dan mucho calor, así que cuanto menos rato esté con toda esta parafernalia, mejor que mejor. La globalización tenía cosas muy buenas pero ha quedado demostrado que tiene otras malas por no decir pésimas. Que exportemos fruta a Europa y acabemos consumiendo de Marruecos, por ejemplo, no me parece ya aceptable. Comprar productos locales habrá quien lo llame solidaridad, que también, pero principalmente es sentido común, empecemos por ayudarnos entre los más cercanos y lo demás ya se verá, en todos...