jueves, 22 de junio de 2017

ENSALADA DE GARBANZOS Y CUSCÚS


Ensalada de garbanzos con cuscús




Negar que ya estamos sufriendo los efectos del cambio climático es como negar que el día tenga 24 horas, o sea que no se discute. La polémica puede estar en las causas, pero los efectos son evidentes. Estas olas de calor o de frío polar en invierno nos amenizan el año y nos dan temas de conversación, pero lo duro es pensar que vaya a ser el tiempo habitual los años que nos queden de vida.

Yo soporto muy mal el calor y además me pone de mala leche, lo reconozco, y me impide hacer mil cosas que me apetecen mucho en la cabeza pero luego no soy capaz de llevar a cabo fisicamente. Pensar que algún día puedan desaparecer la primavera o el otoño, mis épocas favoritas, para vivir un infierno constante de calor o de frío me pone los pelos de punta... podría llegar a estar medio año vegetando😨.

Pero con calor o sin él tenemos la costumbre de comer todos los días y ha llegado el momento de la reina del verano: la ensalada. La de hoy es la combinación perfecta desde el punto de vista nutricional al mezclar una legumbre como los garbanzos con un cereal, en este caso cuscús (sémola de trigo). La explicación un poco por encima es que las legumbres son deficitarias en metionina (aminoácido antioxidante que además evita la acumulación de grasas) y altas en lisina (otro aminoácido esencial para el crecimiento que garantiza la absorción del calcio). Por el contrario los cereales son altos en metionina y bajos en lisina, de ahí que su combinación sea ideal. Para los vegetarianos es importante ingerir proteínas vegetales de alto valor biológico, así que esta combinación lo mismo que las lentejas con arroz, es recomendable cien por cien.


Ingredientes:
- 1 bote de garbanzos en conserva
- 75 gr. de cuscús
- 2 tomates grandes
- 2 pimientos verdes
- 1 cebolleta
- 1/2 cucharadita de cominos molidos
- aceite de oliva virgen extra
- vinagre de vino tinto
- sal

Elaboración:
1. Para hacer el cuscús necesitaremos la misma cantidad de éste que de agua. 
2. Ponemos a hervir el agua con una pizca de sal y unas gotas de aceite de oliva. Cuando hierva a tope incorporamos el cuscús y lo retiramos del fuego. Tapamos la cazuela y sin removerlo dejamos que el cuscús absorba el líquido durante unos minutos hasta que esté hinchado y haya doblado su volumen. 
3. Separamos los granos con un tenedor y lo dejamos enfriar para añadirlo al resto de la ensalada.




4. Cortamos en daditos los tomates, pimientos verdes y cebolleta.
5. Añadimos el cuscús.
6. Los garbanzos en conserva los colamos para quitar el líquido del bote y los lavamos debajo del grifo antes de incorporarlos a la ensalada.
7. Por último aliñamos la ensalada con aceite de oliva, vinagre a nuestro gusto y un toque de cominos que le van de maravilla a los garbanzos, pero por supuesto es opcional. Acuérdate de probar de sal y rectificar si hiciera falta.




Guárdala en la nevera para que esté bien fría hasta la hora de comer, para llevarla al trabajo o para cuando quieras porque se mantendrá perfectamente bien hasta el día siguiente.





¡¡Nos vemos la semana próxima!!


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jueves, 15 de junio de 2017

CALABACINES GRATINADOS CON TOMATE Y ATÚN



Calabacines gratinados con tomate y atún



Ya estamos sufriendo la primera ola de calor y todavía no estamos oficialmente en verano, así que empezamos a tener el dilema de si usar el horno es una buena opción o es hora de darle vacaciones. Por un lado es comodísimo, eso si, lo enciendes y sales pitando de la cocina como alma que lleva el diablo, pero por otro cuando vuelves te puede dar un síncope del calor que se ha acumulado por allí, y hay días que hay que pensárselo dos o tres veces. 

Nos falta planificación, esa que solemos tener para navidades cuando cocinamos y congelamos todo lo que podemos, o por lo menos eso es lo que yo hago. Deberíamos pensar lo mismo hacia el mes de abril y de esta manera nos limitaríamos al repertorio de ensaladas y platos fríos que tanto se agradecen en verano sabiendo que tenemos una colección de platos más contundentes en el congelador. El próximo año lo hago porque para éste ya llego tarde, pero lo que si es verdad es que los calabacines de hoy los he congelado alguna vez y merece la pena porque se calientan en el micro una vez descongelados y quedan como recién hechos.

La elaboración es de las fáciles, pero fáciles de verdad porque los calabacines se ponen en crudo junto con el resto de ingredientes y al horno!
Vamos allá:

Ingredientes:
- 2 o 3 calabacines
- 2 latitas de atún en aceite (160gr.)
- 1 tazón de tomate frito
- queso rallado (yo mezcla de tres quesos)
- 2 o 3 cucharadas de aceite de oliva
- sal y pimienta negra
- orégano
- ajo en polvo



Elaboración:


*** Calienta el horno a 190º con aire***
1. Mezclar el tomate frito con el atún en aceite (escurrido) y una cucharada de orégano en polvo.



2. Engrasar una fuente apta para horno con un poquito de aceite de oliva. 
3. Cortar los calabacines en rodajas de medio centímetro de grosor y colocarlos en la fuente en una primera capa.  Sazonarlos con sal y ajo en polvo.
4. Encima de esta primera capa de calabacines repartimos la mezcla de tomate con atún.
5. Hacemos la segunda capa de calabacines que volvemos a sazonar con sal y ajo en polvo de nuevo.


6. Tapamos la fuente con papel de aluminio y la metemos en el horno que ya estará caliente durante 30-35 minutos hasta que veamos que los calabacines están prácticamente hechos. Si no estuvieran hechos se dejan un ratito más. 
7. Sacamos la fuente del horno, quitamos el papel de aluminio y cubrimos con  una buena capa de queso rallado (yo mezcla de tres quesos) y nuevamente orégano en polvo.
8. Volvemos a poner la fuente en el horno hasta que se gratine la superficie.





Te va a merecer la pena encender el horno, ya verás.








¡¡Nos vemos la semana próxima!!

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jueves, 8 de junio de 2017

POLLO CON PIÑA AL HORNO


Pollo con piña al horno



Se dice que no hay una segunda oportunidad para causar una buena primera impresión, pero yo creo en las segundas oportunidades y en las segundas impresiones,  a veces.
En los inicios de este blog algunas buenas recetas merecían mejores fotos que las que saqué y  como no tengo demasiada idea de fotografía, más bien me muevo por la ley de probabilidades... saco cuarenta fotos y generalmente, con suerte, sale alguna aceptable que es la que acabo publicando. Pero con el tiempo me he vuelto algo más exigente y me da un poco de vergüenza ver las del principio. Por eso he pensado repetir algunas recetas para quedarme en paz conmigo misma y también porque a base de hacerlas una y otra vez le he ido añadiendo cosillas que las han mejorado.

Es el caso del pollo con piña al horno, que hago muy a menudo en casa porque nos encanta y sobre todo porque es más simple que el mecanismo de un chupete. Se trata de poner todos los ingredientes en una fuente de horno y que se haga tranquilamente mientras te puedes dedicar a otras cosas. El resultado es una maravilla de pollo con sabor agridulce por la piña y el PX, y lo mejor, te ha costado cinco minutos prepararlo. Esta vez he utilizado muslitos de pollo pero puedes hacerlo con un pollo entero troceado, traseros o lo que más te guste.
Voy con la receta y verás como repites. 

Ingredientes:
- 8 jamoncitos de pollo 
- 1 bote grande de piña en su jugo (no uses en almíbar)
- 1 cebolla
- 1  lata de tomate troceado (400 gr.)
- 2 o 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1/2 vasito de Pedro Ximenez
- 1/2 vasito de vino blanco
- 1 vaso de caldo de pollo
- 1 vaso del jugo de la piña
- sal y pimienta negra


Elaboración:


*** Calienta el horno a 190ºC ***

1. Engrasamos una fuente de horno amplia (yo la misma placa) con unas cucharadas de aceite de oliva. Cortamos una cebolla en juliana y la extendemos en la fuente. Repartimos el tomate troceado encima de la cebolla.
2. Abrimos la lata de piña (reservamos todo el jugo) y colocamos los trozos encima del tomate y la cebolla.
3. Repartimos los muslitos de pollo y sazonamos con sal y pimienta negra molida. 
4. Ahora ponemos los líquidos que son el vino blanco (no hay foto), el Pedro Ximénez, el vaso de caldo de pollo (yo no tenía y usé una pastilla de caldo concentrado disuelta en un vaso de agua) y por último el jugo de la lata de piña. 
5. Metemos la fuente en el horno que ya estará a la temperatura adecuada y sólo tenemos que vigilarlo de vez en cuando. A la media hora le damos la vuelta a los trozos,  regamos con la salsita y volvemos a dejarlo en el horno hasta que el pollo esté en su punto. 





Facilísimo y delicioso.
Pruébalo una vez y lo harás muchísimas veces.






¡¡Nos vemos la semana próxima!!

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jueves, 1 de junio de 2017

MERMELADA DE NÍSPEROS




Mermelada de nísperos



El tiempo pasa volando y voy un poco al límite con esta receta porque la temporada de nísperos está llegando a su fin y ya no es fácil encontrarlos en el súper. Yo no tengo ese problema porque cuento con mi fantástico níspero que año tras año me da limones.
El año pasado tenía que haberlos recogido antes pero estaban muy verdes y los fui dejando. A los pájaros les dio igual y se pusieron morados, así que este año he librado una carrera contrarreloj contra ellos y he salvado la mayoría. A veces me pregunto para qué, si nunca he sido capaz de comerme uno de lo ácidos que son, pero como la esperanza es lo último que se pierde lo sigo intentando.

Con mis nísperos limoneros este año le ha tocado el turno a la mermelada, que sorprendentemente es de las más dulces que me han salido.
Aprovecho para contarte que si vas a hacer mermelada con alguna fruta muy ácida, no cometas el error de añadir más azúcar para contrarrestar la acidez. Un método que funciona es añadir una cucharadita de bicarbonato cuando la tengas en el fuego, que es lo que yo he hecho, sin necesidad de añadir más azúcar que la normal, en general la mitad del peso de la fruta.


Ingredientes:
- 1 kg. de nísperos (ya pelados y sin hueso)
- 500 gr. de azúcar
- 1 limón

Elaboración:
1. Pelar y trocear los nísperos (sin duda lo más incordioso que tiene hacer esta mermelada). 
2. En una cazuela de acero inoxidable (nunca de aluminio) o de teflón antiadherente, ponemos la fruta troceada junto con el azúcar y el zumo del limón ( yo le añadí la cucharadita de bicarbonato también) y ponemos a fuego alto hasta que empiece a hervir. En ese momento bajamos el fuego, casi al mínimo, y dejamos que se vaya haciendo mientras quitamos la espumita blanca que suele salir. No es imprescindible pero la mermelada quedará más limpia y con mejor color. 
3. El tiempo que tardará en hacerse nunca es exacto pero a partir de los 40 minutos puedes ir probando la consistencia poniendo en un plato una cucharada. Si la separas con un dedo y se mantiene separada es que ya está en su punto, además debes tener en cuenta que una vez fría se espesará más.




Si no te gusta con tropezones puedes pasarla por la batidora antes de envasarla.
Si te animas a hacerla estoy segura de que te va a encantar.





Si vas a hacer más cantidad necesitarás esterilizar los botes, lo que puedes hacer hirviendo los frascos durante 15 minutos y las tapas unos cinco; luego los pones a secar boca abajo sin tocar el interior. Otra forma es esterilizarlos en el microondas, para lo que debes llenarlos hasta la mitad de agua y meterlos en el microondas hasta que hierva el agua durante cinco o seis minutos. Las tapas prefiero no meterlas en el micro porque tienen metal, y aunque hay gente que lo hace no me parece lo más adecuado y prefiero hervirlas aparte de la manera tradicional.
Para envasar al vacío no tienes más que llenar los botes con la mermelada recién hecha casi hasta arriba, cerrar con la tapa y poner boca abajo hasta que la mermelada se enfríe.


¡¡Nos vemos la semana próxima!!

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jueves, 25 de mayo de 2017

ARROZ CALDOSO CON CODORNICES


Arroz caldoso con codornices



Imagina que eres un pájaro y que obviamente puedes volar por todo el mundo y posarte en cualquier árbol para descansar, meterte en cualquier agujero para refugiarte si llueve o para escapar de otros animales. Tú eliges dónde vas a ir porque eres completamente libre y digo yo que no debe haber nada mejor en la vida. 
Y entonces, con todo el mundo a tu disposición, se te ocurriría plantar tu nido en el puñetero suelo a merced de todo tipo de alimañas, roedores, perros y demás? A mi no, pero esto es justamente lo que hacen las codornices. 
Digamos que no son muy listas, aunque como son capaces de poner 300 huevos al año seguro que los números les salen porque de momento no se han extinguido.  Pero digo yo, si la evolución les hubiera llevado a poner tantos huevos para salvar una gran parte, no podrían haber evolucionado en poner los nidos un poco más altos y problema resuelto?  

Este tema tan apasionante 😉 viene a cuento porque yo las codornices las compro en el súper, no veo los nidos y por tanto no me da mal rollo comerlas. Son deliciosas, su carne tiene poquísima grasa y pocas calorías pero al mismo tiempo proteínas de calidad. 
Y antes de que nos lancemos como posesos a las ensaladas por el calor,  todavía apetece un arroz caldoso con unas riquísimas codornices que están para chuparse los dedos uno tras otro.
¡Dentro receta!



Ingredientes:
- 4 codornices
- 250 gr. de arroz bomba
- 1 litro de caldo de pollo
- 1 cebolla
- 1  pimiento verde
- 1 diente de ajo
- 1 tomate maduro
- 1 hoja de laurel
- 1 vasito de vino blanco
- sal y pimienta negra molida
- aceite de oliva virgen extra

Elaboración:
1. Parte las codornices por la mitad y sazona con sal y pimienta. En una cazuela con un poquito de aceite de oliva dora las codornices por los dos lados. Sácalas y resérvalas.




2. En el mismo aceite pocha el diente de ajo picado, la cebolla y el pimiento verde. Sazona ligeramente con un poco de sal y cuando el sofrito esté pochado añade el tomate rallado y el vino blanco.
3. Vuelve a poner las codornices con la hoja de laurel y deja que se hagan hasta que estén tiernas, más o menos 30 minutos a fuego medio.


4. Una vez más saca las codornices y añade el arroz.  Riega con el caldo de pollo y déjalo a fuego medio para que se vaya haciendo.
5. Cinco minutos antes de que el arroz esté completamente hecho, volvemos a poner las codornices hasta que el arroz esté en su punto.




Como todos los arroces no esperes a servirlo porque se puede pasar.

¡Espero que te haya gustado!




Puedes ver aquí otras recetas con codornices:
Codornices estofadas con setas


¡¡Nos vemos la semana próxima!!

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jueves, 18 de mayo de 2017

TALLARINES TRES DELICIAS



Tallarines tres delicias



Todavía no he visitado China pero es un viaje que tengo pendiente y espero hacer algún día. Me atrae su cultura milenaria, sus costumbres tradicionales, su gastronomía, las películas sobre la China Imperial y un montón de novelas que he releído una y otra vez. Cada vez que dan un reportaje me quedo pegada a la pantalla porque siempre hay algo que me sorprende. El saber no ocupa lugar... pero a pesar de eso hace años cometí uno de los peores errores al hacer el regalo equivocado sin tener en cuenta que no sólo el envoltorio es importante para un chino (demuestra el interés que te has tomado) sino que sobre el contenido hay todo tipo de supersticiones.

Hace unos años pasó las navidades en casa una chica encantadora ( de China) y todos le cogimos muchísimo cariño, así que cuando se acercaba el día de la despedida quise tener un detalle con su familia y compré un reloj de mesa monísimo para sus padres que por supuesto pedí me envolvieran con todo el esmero posible. Me dio las gracias muy educadamente aunque la verdad es que puso una cara muy rara. No le dí mayor importancia porque durante esas semanas me había dado cuenta que no estaba acostumbrada al contacto físico y por ejemplo, los besos entre la familia o los amigos le parecía una costumbre extrañísima, de manera que pensé que por ahí iban los tiros. Unos días después me enteré de que regalar un reloj en China es uno de los peores regalos que se pueden hacer, es totalmente un tabú porque sugiere que el tiempo del destinatario está llegando a su fin, y en mandarín regalar reloj suena igual que ritual funerario. Genial por mi parte... eso si, se me ha quedado grabado a fuego para el resto de mi vida.

Por si acaso mejor ir a lo seguro que siempre se acierta. De la comida china me encanta su variedad, los colores y la forma tan sana de cocinar con tantas verduras, cocciones rápidas y pocas grasas.
A pesar de que en casa no contamos con todos los ingredientes típicos para hacerlo igual que en los restaurantes, los tallarines tres delicias es un plato fácil que siempre sale bien. De todas formas te recomiendo que te hagas con un bote de salsa de ostras (se encuentra en cualquier supermercado grande) y por supuesto salsa de soja que es todavía más fácil de conseguir.

Ingredientes:
- 300 gr. de tallarines
- 1 pechuga de pollo
- 1 filete de ternera
- 200 gr. de langostinos pelados
- 1 pimiento verde
- 1 puerro
- 1 zanahoria grande
- 1 cucharadita de jengibre
- 5 cucharadas de salsa de soja
- 1 cucharada de salsa de ostras
- 1/2 vasito de Jerez dulce
- aceite de girasol


Elaboración:
1. Este primer paso no es necesario, pero yo quería comprobar el  método de ablandar la carne con bicarbonato. Si te interesa te puedo decir que funciona de verdad, y si hubiera cortado las tiras de carne todavía más finas muchísimo mejor porque aún así quedó realmente tierna.  
Una vez cortado el filete de ternera en tiras, los ponemos en un recipiente y mezclamos con una cucharadita de bicarbonato todos los trozos, con la mano mejor. Tapamos y metemos en la nevera una media hora aproximadamente. Cuando pase ese tiempo enjuagamos con agua, secamos las tiras y ya están lista para el siguiente paso. 




2. Maceramos la ternera y el pollo cortado también en tiras con 2 cucharadas de salsa de soja y una cucharadita de jengibre en polvo. Tapamos y dejamos en la nevera una hora por lo menos. No le echamos sal porque la salsa de soja ya es suficientemente salada y siempre es mejor probar al final y añadirle un poco que fastidiarla desde el principio.
3. Cortamos en bastoncitos las verduras procurando que sean del mismo tamaño.
4. Hervimos los tallarines, los refrescamos y los dejamos listos para añadir al final.


5. En un wok o cazuela ancha a fuego alto y con dos o tres cucharadas de aceite de girasol, empezamos salteando la zanahoria en primer lugar porque es lo más duro. Añadimos los pimientos verdes, salteamos un par de minutos y ponemos el puerro. Seguimos removiendo y por último incorporamos el calabacín.  Las verduras deben quedar al dente, y en cuanto estén en ese punto las retiramos a un plato. 



6. En el mismo wok ( si es necesario volvemos a poner un poquito de aceite) salteamos los langostinos crudos hasta que cambien de color y también los retiramos.
7. Ahora añadimos las carnes y en cuanto pierdan el color de crudo añadiremos el Jerez dulce y dejamos unos minutos (siempre hacemos todo a fuego fuerte) para que se evapore el alcohol.



8. Echamos en el wok con la carne todo lo que teníamos reservado, las verduritas y los langostinos. Terminamos añadiendo las 3 cucharadas de salsa de soja restantes y la cuchara de salsa de ostras. Removemos un poco y mezclamos muy bien con los tallarines ya fuera del fuego para que no se pasen.


¡Están para chuparse los dedos!



¡¡Nos vemos la semana próxima!!

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jueves, 11 de mayo de 2017

FOGLIE D'ULIVO CON BECHAMEL Y JAMÓN YORK




Foglie d'ulivo con bechamel y jamón york



La pasta es la comida preferida por la mayoría de los niños y yo diría que también de los adultos por su inmensa variedad y sencillez a la hora de cocinarla. ¿Sabías que en Italia, hasta finales del siglo XVIII la pasta se comía sin ningún aliño y ni siquiera queso? Es más, el uso del tomate para acompañarla comenzó cuando los italianos los empezaron a importar de España, traídos desde América, y curiosamente es en ese momento cuando la pasta se convierte en el alimento básico de la dieta italiana. Normal, digo yo que para comerte un plato de macarrones a palo seco debes estar muy desesperado, y eso que me encanta la pasta, pero qué sería de la pasta sin una buena salsita o por lo menos  un buen aliño, verdad?

Ahora que está de actualidad el tema de las noticias falsas o bulos que corren por internet, me he encontrado una historia increíble hablando de la pasta. En 1957 la BBC emitió un corto mostrando la vida del campo en Lugano, y explicaban la mar de serios que los agricultores suizos de la zona habían conseguido árboles que daban espaguetis 😂,  y para colmo de la misma longitud con lo que era más fácil recolectarlos... toma ya!!  Bueno, pues a pesar de que claramente era una tomadura de pelo porque era el día de los inocentes, hubo numerosas llamadas al día siguiente preguntando dónde podían comprar el árbol del espagueti. A veces la ingenuidad de la gente no tiene límites, puedes decir la burrada más alucinante que siempre habrá alguien que se lo trague y lo cuente a los cuatro vientos.  

La pasta de la receta de hoy no crece en los árboles pero se llaman hojas de olivo (por su parecido con las mismas) y es un tipo de pasta de trigo duro hecha con espinacas típica según parece de la región de Apulia (Puglia) que está situada en el tacón del mapa italiano.  
La he hecho con bechamel y jamón de york, y para mí a la pasta con espinacas la bechamel le va de lujo ( en casa nos ha encantado) pero se me ocurren muchas variaciones si no te convence el jamón, por ejemplo, salmón, gambas, champiñones, cualquier cosa que te imagines le irá perfecto. También puedes añadir queso rallado y gratinar en el  horno, lo que yo no he hecho porque me daba la impresión de que iban a quedar más secos.

Ingredientes:
- 300 gr. de pasta foglie d'ulivo agli spinaci
- 1 puerro
- 1 cucharada colmada de harina
- 1/2 litro de leche (aproximadamente)
- 150 gr. de jamón york en taquitos
- 2 o 3 cucharadas de aceite de oliva
- sal y nuez moscada

Elaboración:

1. Empezamos pochando el puerro en una sartén con unas cucharadas de aceite de oliva. Una vez sofrito añadimos la harina y la tostamos unos minutos para que la bechamel no tenga sabor a harina cruda.
2. Iremos añadiendo leche caliente y removiendo continuamente para evitar los grumos. Así añadiremos toda la leche, poco a poco hasta que tenga una consistencia que no sea demasiado espesa. Sazonamos con sal y nuez moscada y añadimos los taquitos de jamón york o lo que hayas pensado.



3. Hervimos la pasta según las indicaciones del fabricante, escurrimos y mezclamos con la salsa bechamel.






La foto no le hace justicia, la verdad es que está infinitamente más rica de lo que parece en mis fotos 
¿Te apetecen?



¡¡Nos vemos la semana próxima!!


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