jueves, 21 de septiembre de 2017

QUICHE DE ATÚN


Quiche de atún



¡¡Muy buenas a tod@s!! 
¿Qué tal el veranito???
A mi se me hace cada año más largo y es que el calor lo condiciona todo irremediablemente. Lo que mejor se me ha dado, básicamente, es hacer lo menos posible.  Prometo que cada verano me hago un montón de propósitos, entre ellos el de experimentar cosas nuevas en la cocina, pero francamente, lo único que he experimentado es un calor infernal. Por eso muchas recetas que me apetecía hacer han quedado a la espera de tiempos mejores, y septiembre de momento se está portando bien, así que a mi horno también se le han acabado las vacaciones.

Esta primera receta de la nueva temporada digamos que no es muy ligera, pero te la van a quitar de las manos cuando la saques a la mesa. Para repartir las culpas, por aquello de las calorías, es una buena idea hacerla cuando tengas invitados, así te aseguras de comer sólo un trocito y santas pascuas.
Bueno, pues toma nota de los ingredientes y espero que te guste!



Ingredientes:
- 1 lámina de masa quebrada 
- 3 huevos
- 1 lata de atún en aceite (120 gr.)
- 1 lata de pimiento morrón (80 gr.)
- 100 gr. de tomate frito
- 100 gr. de nata para cocinar
- 100 gr. de queso rallado
- perejil fresco 
- una pizca de sal
- aceite o mantequilla para engrasar el molde

Elaboración:
Calentamos el horno a 200ºC
1. Engrasamos un molde de horno con aceite o mantequilla, extendemos la masa quebrada pinchando el fondo para que no suba demasiado en el horno y lo metemos durante 12 o 15 minutos. Lo sacamos y dejamos que se temple un poco mientras preparamos el relleno.  Si utilizas un molde de silicona no hará falta engrasarlo.



2. Batimos 3 huevos con una pizca de sal y añadimos el atún desmigado escurrido del aceite lo más que podamos.
3. Incorporamos el pimiento rojo troceado y el tomate frito.



4. Agregamos la nata líquida , el perejil fresco picado y el queso rallado. Removemos todo bien y rellenamos la masa quebrada.


Bajamos el horno a 180ºC  con aire, y metemos la quiche 30  minutos. Pinchamos el centro y si parece que está todavía un  poco líquida la dejamos unos minutos más hasta que esté totalmente cuajada. En mi horno siempre necesita 40 minutos, pero ya sabes que cada horno es de su padre y de su madre.

Se puede comer tanto fría como caliente, así que otra ventaja es que la puedes dejar hecha con antelación y llevarla al trabajo, por ejemplo. 

¿A que te apetece un trocito?




¡¡Nos vemos como siempre la próxima semana!!


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jueves, 13 de julio de 2017

ENSALADA DE GULAS Y SURIMI



Ensalada de gulas y surimi


Mallorca es un lugar privilegiado con unas calas maravillosas y unos paisajes que te mueres. Lástima que haga un calor infernal en verano. 
Cada año llegan miles y miles de guiris más blancos que la leche que en cuestión de horas cogen un color cangrejo ideal. Oye, que luego entre sus recuerdos de vacaciones se lleven un futuro cáncer de piel, pues es su problema, no? A estas alturas no será por falta de información ni por cremas protectoras que pueden comprar a pocos metros de cualquier playa, así que allá ellos que ya son mayorcitos. 

Al paso que van las cosas, con esa fea costumbre que están adquiriendo estos últimos años que consiste en denunciar al hotel por cualquier estupidez cuando vuelven a su casa para que les salga todo gratis (respira que llega la coma),  ojo que igual nos los encontramos en el futuro denunciando al país entero por tener este sol de justicia. Entre los jetas, los colgaos que se nos tiran de los balcones y los que sólo vienen a beber desde que aterrizan, es urgente replantearse este tipo de turismo cutre. Más vale que la isla es grande y no sólo tiene ese turismo de vergüenza que aparece en televisión  (de hecho es una minoría aunque parezca lo contrario) o estaríamos apañados. 

Apañada es también esta ensalada, fría o medio tibia si prefieres, con unas gulas al ajillo y un aliño dulzón de los que me encantan. Te aseguro que es lo bastante contundente como para satisfacer una comida o una cena de estos días calurosos y aunque he puesto cantidades en los ingredientes esto es orientativo para que cada uno la adapte al hambre canina que tenga en ese momento.

Con esta ensalada me despido hasta septiembre, me voy con mi toalla y mi crema solar a disfrutar de la playa que queda verano para rato.  Nos vemos.

¡¡ Feliz verano!!


Ingredientes (2 raciones):
- 125 gr. de gulas
- 8 palitos de surimi
- lechuga variada (yo brotes tiernos de rúcula, espinacas, hoja de roble, etc)
- 2 tomates
- 1 diente de ajo
- aceite de oliva virgen extra
Aliño:
- sal y pimienta negra
- 2 cucharadas de vinagre de Jerez
- 6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharada de mostaza
- 1 cucharada de miel

Elaboración:
1. Hacemos las gulas al ajillo sofriendo el ajo picado en una sartén con aceite de oliva hasta que coja un poquito de color.
2. Añadimos las gulas y salteamos un par de minutos. Retiramos la sartén del fuego y según te apetezca las dejas enfriar o las reservas al calor.
3. Troceamos los palitos de surimi.



4. Mezclamos los ingredientes del aliño con una varilla para que se liguen bien.



Montamos la ensalada en cada plato con una base de lechugas variadas, tomates en rodajas, los palitos de surimi y las gulas al ajillo. Ahora solo nos falta ponerle el aliño tan rico que hicimos y listo.


¡¡Hasta pronto!!

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jueves, 6 de julio de 2017

CHULETAS DE AGUJA DE CERDO AL LIMÓN


Chuletas de cerdo al limón



Cada vez quedamos menos por estos mundos blogueros, todo el que puede se va de vacaciones y el que no, se toma unas semanas de descanso. Con estas temperaturas no apetece cocinar y mucho menos sacar fotos mientras la cocina es un infierno.

Sobre esto de las temperaturas aprovecho para reivindicar algo que me tiene frita toda la vida, así que hago un llamamiento a las cadenas de televisión. Señores y señoras de la tele: las Islas Baleares están a la derecha, en el Mediterráneo... todo el mundo lo sabe... pero en la tele sólo se intuye porque los del tiempo nos tapan una y otra vez. 
Lo más ridículo es que todos acabamos torciendo el cuello como si pudiéramos ver detrás del meteorólogo de turno. Los que no viven aquí no se imaginan la frustración que arrastramos día a día viendo el tiempo a medias,  así que por favor ¿es tan difícil explicar el tiempo y a la vez sacar TODO el mapa de España? ¿Por qué las Canarias tienen enchufe y las suben de su lugar para que se vean bien, ehhh???

Bueno, vuelvo a la receta de hoy, una receta con la única pretensión de que no te pegues ninguna paliza en la cocina, que hace muchísimo calor. Además de las ensaladas con las que al final del verano se nos va a quedar a todos cara de lechuga, se imponen los platos rápidos tipo filete de lo que sea a la plancha y si te quedas con hambre a comer fruta que es muy sana. 
Pues esto es lo de hoy, una carne a la plancha con una salsita de limón y cebolla para darle otro aire a las chuletas de cerdo. Me gustan mucho más estas chuletas de aguja que las otras que son más secas, pero eso va a gustos, y también lo puedes hacer con filetes de pollo si prefieres.
Vamos a cocinar un poco, pero literalmente.

Ingredientes (2 raciones):
- 2 chuletas de aguja de cerdo
- 2 dientes de ajo
- media cebolla
- perejil fresco (1 cucharada)
- el zumo de 1 limón
- 1 vasito de caldo de pollo o carne
- sal
 
Elaboración:
1. Sazonamos las chuletas de aguja y las hacemos en una sartén hasta que estén a nuestro gusto y las reservamos (por ejemplo dentro del micro para que no se enfríen).
2. En la misma sartén pochamos la cebolla picada con los dientes de ajo hasta que la cebolla esté transparente y blandita.
3. Incorporamos el caldo de pollo ( o media pastilla de caldo disuelta en un vaso de agua) y el zumo de limón. 
4. Dejamos que se reduzca esta salsa durante diez minutos aproximadamente y finalmente añadimos el perejil picado.


Servimos las chuletas con la salsita por encima y las acompañamos con unas patatas fritas o una buena ensalada verde. 

¡¡Listo!!




¡¡Nos vemos la semana próxima!!


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jueves, 29 de junio de 2017

MACARRONES CON CALABACINES Y TOMATES CHERRY




Macarrones con calabacines y tomates  cherry



Me imagino que todos, en algún momento, hemos tenido la tentación de hacernos veganos o vegetarianos, ya sea por salud o por convicciones de otro tipo. Yo también lo he pensado alguna vez pero confieso que la tentación me dura dos minutos y es que me resisto a renunciar a todo lo que me encanta.
Si ya es difícil seguir una dieta para adelgazar (sabemos que cualquier excusa es buena para saltársela) no me quiero imaginar un cambio tan radical y definitivo, en principio. 

En esos momentos de duda acabo pensando que al fin y al cabo podría atiborrarme de pasta, vegetariana, pero pasta al fin y al cabo... y como tengo veganos en la familia, cuando vienen a casa suelo cocinar algo que vayan a comer todos sin ponerme caras raras. Y de paso puedo suponer cómo sería mi vida sin salsa boloñesa, sin langostinos, sin atún en aceite, sin boquerones en vinagre, sin huevos fritos... buahhh,  me deprimo solo de pensarlo 😭.

Pero claro que de vez en cuando me gusta comer un plato de pasta con verduras, ligero, rápido y sabroso. Seguramente sería mejor hacerlo con pasta integral si te gusta, pero no es mi caso (otro inconveniente de hacerme vegana, y es que le tienen un amor a lo integral que no es normal).
La receta es muy sencilla pero hay que conseguir que el salteado tenga mucho sabor, así que no escatimes en ajo y orégano.


Ingredientes (2 raciones):
- 250 gr. de macarrones
- 1 calabacín (o medio si es muy grande)
- 250 gr. de tomates cherry
- 3 dientes de ajo
- 1 cucharada colmada de orégano 
- 1 pastilla de caldo de verduras
- sal, pimienta negra
- aceite de oliva virgen extra



Elaboración:
Empezamos por hervir la pasta al dente para añadirla rápidamente al salteado de tomates y calabacines.
1. En una sarten amplia (yo en el wok) salteamos los dientes de ajo en el aceite de oliva hasta que cojan un poco de color.
2. Seguidamente añadimos los tomatitos, sal y orégano y salteamos a fuego fuerte hasta que veamos que se empieza a separar la piel de los tomates. Entonces los sacamos y los reservamos en un plato.



3. En el mismo aceite echamos los calabacines finamente cortados y sazonamos con sal y pimienta negra, y si necesita, un poco más de aceite.
4. Una vez hechos los calabacines, blanditos pero un poco al dente, los mezclamos con los tomatitos y los macarrones que ya tendremos hervidos. Ahora mezclamos bien, un par de minutos mejor que dos vueltas rápidas, y servimos rápidamente.





No se le puede pedir más, sano, ligero y sabroso!







¡¡Nos vemos la semana próxima!!


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jueves, 22 de junio de 2017

ENSALADA DE GARBANZOS Y CUSCÚS


Ensalada de garbanzos con cuscús




Negar que ya estamos sufriendo los efectos del cambio climático es como negar que el día tenga 24 horas, o sea que no se discute. La polémica puede estar en las causas, pero los efectos son evidentes. Estas olas de calor o de frío polar en invierno nos amenizan el año y nos dan temas de conversación, pero lo duro es pensar que vaya a ser el tiempo habitual los años que nos queden de vida.

Yo soporto muy mal el calor y además me pone de mala leche, lo reconozco, y me impide hacer mil cosas que me apetecen mucho en la cabeza pero luego no soy capaz de llevar a cabo fisicamente. Pensar que algún día puedan desaparecer la primavera o el otoño, mis épocas favoritas, para vivir un infierno constante de calor o de frío me pone los pelos de punta... podría llegar a estar medio año vegetando😨.

Pero con calor o sin él tenemos la costumbre de comer todos los días y ha llegado el momento de la reina del verano: la ensalada. La de hoy es la combinación perfecta desde el punto de vista nutricional al mezclar una legumbre como los garbanzos con un cereal, en este caso cuscús (sémola de trigo). La explicación un poco por encima es que las legumbres son deficitarias en metionina (aminoácido antioxidante que además evita la acumulación de grasas) y altas en lisina (otro aminoácido esencial para el crecimiento que garantiza la absorción del calcio). Por el contrario los cereales son altos en metionina y bajos en lisina, de ahí que su combinación sea ideal. Para los vegetarianos es importante ingerir proteínas vegetales de alto valor biológico, así que esta combinación lo mismo que las lentejas con arroz, es recomendable cien por cien.


Ingredientes:
- 1 bote de garbanzos en conserva
- 75 gr. de cuscús
- 2 tomates grandes
- 2 pimientos verdes
- 1 cebolleta
- 1/2 cucharadita de cominos molidos
- aceite de oliva virgen extra
- vinagre de vino tinto
- sal

Elaboración:
1. Para hacer el cuscús necesitaremos la misma cantidad de éste que de agua. 
2. Ponemos a hervir el agua con una pizca de sal y unas gotas de aceite de oliva. Cuando hierva a tope incorporamos el cuscús y lo retiramos del fuego. Tapamos la cazuela y sin removerlo dejamos que el cuscús absorba el líquido durante unos minutos hasta que esté hinchado y haya doblado su volumen. 
3. Separamos los granos con un tenedor y lo dejamos enfriar para añadirlo al resto de la ensalada.




4. Cortamos en daditos los tomates, pimientos verdes y cebolleta.
5. Añadimos el cuscús.
6. Los garbanzos en conserva los colamos para quitar el líquido del bote y los lavamos debajo del grifo antes de incorporarlos a la ensalada.
7. Por último aliñamos la ensalada con aceite de oliva, vinagre a nuestro gusto y un toque de cominos que le van de maravilla a los garbanzos, pero por supuesto es opcional. Acuérdate de probar de sal y rectificar si hiciera falta.




Guárdala en la nevera para que esté bien fría hasta la hora de comer, para llevarla al trabajo o para cuando quieras porque se mantendrá perfectamente bien hasta el día siguiente.





¡¡Nos vemos la semana próxima!!


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jueves, 15 de junio de 2017

CALABACINES GRATINADOS CON TOMATE Y ATÚN



Calabacines gratinados con tomate y atún



Ya estamos sufriendo la primera ola de calor y todavía no estamos oficialmente en verano, así que empezamos a tener el dilema de si usar el horno es una buena opción o es hora de darle vacaciones. Por un lado es comodísimo, eso si, lo enciendes y sales pitando de la cocina como alma que lleva el diablo, pero por otro cuando vuelves te puede dar un síncope del calor que se ha acumulado por allí, y hay días que hay que pensárselo dos o tres veces. 

Nos falta planificación, esa que solemos tener para navidades cuando cocinamos y congelamos todo lo que podemos, o por lo menos eso es lo que yo hago. Deberíamos pensar lo mismo hacia el mes de abril y de esta manera nos limitaríamos al repertorio de ensaladas y platos fríos que tanto se agradecen en verano sabiendo que tenemos una colección de platos más contundentes en el congelador. El próximo año lo hago porque para éste ya llego tarde, pero lo que si es verdad es que los calabacines de hoy los he congelado alguna vez y merece la pena porque se calientan en el micro una vez descongelados y quedan como recién hechos.

La elaboración es de las fáciles, pero fáciles de verdad porque los calabacines se ponen en crudo junto con el resto de ingredientes y al horno!
Vamos allá:

Ingredientes:
- 2 o 3 calabacines
- 2 latitas de atún en aceite (160gr.)
- 1 tazón de tomate frito
- queso rallado (yo mezcla de tres quesos)
- 2 o 3 cucharadas de aceite de oliva
- sal y pimienta negra
- orégano
- ajo en polvo



Elaboración:


*** Calienta el horno a 190º con aire***
1. Mezclar el tomate frito con el atún en aceite (escurrido) y una cucharada de orégano en polvo.



2. Engrasar una fuente apta para horno con un poquito de aceite de oliva. 
3. Cortar los calabacines en rodajas de medio centímetro de grosor y colocarlos en la fuente en una primera capa.  Sazonarlos con sal y ajo en polvo.
4. Encima de esta primera capa de calabacines repartimos la mezcla de tomate con atún.
5. Hacemos la segunda capa de calabacines que volvemos a sazonar con sal y ajo en polvo de nuevo.


6. Tapamos la fuente con papel de aluminio y la metemos en el horno que ya estará caliente durante 30-35 minutos hasta que veamos que los calabacines están prácticamente hechos. Si no estuvieran hechos se dejan un ratito más. 
7. Sacamos la fuente del horno, quitamos el papel de aluminio y cubrimos con  una buena capa de queso rallado (yo mezcla de tres quesos) y nuevamente orégano en polvo.
8. Volvemos a poner la fuente en el horno hasta que se gratine la superficie.





Te va a merecer la pena encender el horno, ya verás.








¡¡Nos vemos la semana próxima!!

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jueves, 8 de junio de 2017

POLLO CON PIÑA AL HORNO


Pollo con piña al horno



Se dice que no hay una segunda oportunidad para causar una buena primera impresión, pero yo creo en las segundas oportunidades y en las segundas impresiones,  a veces.
En los inicios de este blog algunas buenas recetas merecían mejores fotos que las que saqué y  como no tengo demasiada idea de fotografía, más bien me muevo por la ley de probabilidades... saco cuarenta fotos y generalmente, con suerte, sale alguna aceptable que es la que acabo publicando. Pero con el tiempo me he vuelto algo más exigente y me da un poco de vergüenza ver las del principio. Por eso he pensado repetir algunas recetas para quedarme en paz conmigo misma y también porque a base de hacerlas una y otra vez le he ido añadiendo cosillas que las han mejorado.

Es el caso del pollo con piña al horno, que hago muy a menudo en casa porque nos encanta y sobre todo porque es más simple que el mecanismo de un chupete. Se trata de poner todos los ingredientes en una fuente de horno y que se haga tranquilamente mientras te puedes dedicar a otras cosas. El resultado es una maravilla de pollo con sabor agridulce por la piña y el PX, y lo mejor, te ha costado cinco minutos prepararlo. Esta vez he utilizado muslitos de pollo pero puedes hacerlo con un pollo entero troceado, traseros o lo que más te guste.
Voy con la receta y verás como repites. 

Ingredientes:
- 8 jamoncitos de pollo 
- 1 bote grande de piña en su jugo (no uses en almíbar)
- 1 cebolla
- 1  lata de tomate troceado (400 gr.)
- 2 o 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1/2 vasito de Pedro Ximenez
- 1/2 vasito de vino blanco
- 1 vaso de caldo de pollo
- 1 vaso del jugo de la piña
- sal y pimienta negra


Elaboración:


*** Calienta el horno a 190ºC ***

1. Engrasamos una fuente de horno amplia (yo la misma placa) con unas cucharadas de aceite de oliva. Cortamos una cebolla en juliana y la extendemos en la fuente. Repartimos el tomate troceado encima de la cebolla.
2. Abrimos la lata de piña (reservamos todo el jugo) y colocamos los trozos encima del tomate y la cebolla.
3. Repartimos los muslitos de pollo y sazonamos con sal y pimienta negra molida. 
4. Ahora ponemos los líquidos que son el vino blanco (no hay foto), el Pedro Ximénez, el vaso de caldo de pollo (yo no tenía y usé una pastilla de caldo concentrado disuelta en un vaso de agua) y por último el jugo de la lata de piña. 
5. Metemos la fuente en el horno que ya estará a la temperatura adecuada y sólo tenemos que vigilarlo de vez en cuando. A la media hora le damos la vuelta a los trozos,  regamos con la salsita y volvemos a dejarlo en el horno hasta que el pollo esté en su punto. 





Facilísimo y delicioso.
Pruébalo una vez y lo harás muchísimas veces.






¡¡Nos vemos la semana próxima!!

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