jueves, 20 de abril de 2017

LENTEJAS CON VERDURAS (Lentejas viudas)





Después de estos días de descanso retomo el blog con un plato de cuchara, y con el tiempo tan maravilloso que hemos tenido, más vale que lo publique ya porque hay días que parece que estamos en verano.
Que las lentejas traen buena suerte lo sabemos todos, hasta el punto de que en muchas casas es costumbre comer un plato de lentejas la cena de Noche vieja para empezar el nuevo año con buen pie.
Pero ¿sabes porqué? Pues no es una superstición moderna ni mucho menos porque ya en la Antigua Roma los amigos y la familia  se regalaban un puñadito de lentejas que  siempre llevaban en una bolsita de cuero atada a la cintura para atraer riquezas y buena suerte.

En realidad el origen de esta fama de suertudas se encuentra en la biblia donde se cuenta que Jacob cambió a su hermano Esaú la primogenitura por un plato de lentejas al llegar a casa, supongo que muerto de hambre.  Jacob, al convertirse en primogénito heredó el derecho a tener el nombre de Israel y así lo prestó a la nación de sus descendientes, los israelitas. Ahora bien, hay otra lectura más negativa: que el pobre Esaú se vendió muy barato y de ahí la expresión "venderse por un plato de lentejas".

No me vendería por un plato de lentejas más que nada porque durante mi infancia fueron mi cruz y la de mi madre de paso, pero con los años me han llegado a gustar ( sobre todo si las hago yo) y desde que uno de mis hijos se hizo vegano se las hago con verduras cuando viene a comer a casa. Las lentejas con verduras o viudas en cada casa se hacen de manera diferente, aprovechando las verduras de temporada o las que tengamos a mano, a veces picando mucho las verduras para que pasen desapercibidas o más grandes para que se noten, a veces haciendo las verduras primero y luego añadiendo las lentejas o haciendo todo a la vez. Estas son las mías:


Ingredientes:
- 300 gr. de lentejas pardinas
- 2 patatas
- 1/2 pimiento rojo
- 1/2 pimiento verde
- 1 cebolla
- 1 puerro
- 2 zanahorias
- 1 diente de ajo
- 3 cucharadas de tomate frito
- 1/2 cucharadita de pimentón dulce
- 1/2 cucharadita de pimentón picante
- 1 hoja de laurel
- aceite de oliva
- sal
- agua

Elaboración:
1. En una cacerola con un poquito de aceite de oliva pochamos la cebolla, el puerro y el diente de ajo durante unos minutos.
2. Pelamos y cortamos las zanahorias en rodajas y los pimientos en dados. Añadimos al sofrito anterior y rehogamos unos minutos más. Si quieres que pasen desapercibidas habrá que cortarlas todas muy pequeñitas, que yo no lo hago porque a mi me gusta que se noten.
3. Añadimos el pimentón, el tomate frito y la hoja de laurel junto con un vasito de agua. Removemos todas las verduras y dejamos hacer a fuego medio-bajo durante diez o quince minutos.



4. Las lentejas, previamente lavadas en un colador, las incorporamos al guiso de verduras y cubrimos con agua fría. Esto es importante para que las lentejas arranquen la cocción lentamente.
Volvemos a poner un poco de sal y dejamos que vuelvan a hervir, en ese momento bajamos el fuego y que se vayan haciendo lentamente. Es mejor añadir agua según vayan necesitando que poner demasiada al principio para dejarlas a tu gusto, más caldosas o más espesas.



5. Entre 15 y 20 minutos después, añadimos las patatas en trocitos, tapamos y que sigan haciéndose tranquilamente hasta que estén hechas totalmente. 




Lentejas con verduras, viudas, de cuaresma, veganas... 
lo importante es que son un plato completo, rico,  sano y con pocas grasas.


¡¡Nos vemos la semana próxima!!

También puedes seguirme en  Facebook y  Twitter



jueves, 6 de abril de 2017

HAMBURGUESAS DE ATÚN Y SURIMI



Hamburguesas de atún y surimi


Aprovechar las sobras te hace usar la imaginación como pocas cosas en la cocina. Hasta en los concursos de cocina ,que me los trago todos, suele haber una prueba para cocinar con restos de verduras, pieles de cebollas, huesos y restos de carnes o raspas de pescado. Mi aprovechamiento de hoy es un poco absurdo por escaso, pero es la raíz de esta receta aunque no lo parezca.


El otro día me sobró una cantidad ridícula de arroz hervido y no sabía que hacer con él, era tan poco que no llegaría para nada pero resistí el impulso de tirarlo por si acaso, porque todo se puede aprovechar. Y si no, mira lo que te traigo hoy, unas hamburguesas diferentes que llevan
 además del arroz una latita de atún y unos palitos de surimi.
La primera vez que las hice no les puse atún pero si muchos palitos  y no me gustaron tanto pues aunque de sabor estaban ricas el atún les da más jugosidad y es más fácil formar las hamburguesas. Y quién no tiene una latita de atún en la despensa, verdad? Como verás los ingredientes son de los que siempre tenemos en casa aunque puede que no tengas cebollino pero puedes sustituirlo por un diente de ajo y un poquito de perejil picado.

La próxima vez que te sobre un poquito de arroz te acordarás de estas hamburguesas, y si no quieres esperar hierve un puñadito de arroz porque merecen la pena. Ya me contarás.


Ingredientes
- 5 cucharadas grandes de arroz hervido
- 5 palitos de surimi
- 1 latita de atún en aceite
- cebollino
- pan rallado (el que necesite)
- 1 huevo
- harina para rebozar
- aceite de oliva para freir
- 4 panes de hamburguesas

Elaboración:
1. En un bol mezclamos el arroz hervido con los palitos troceados, el cebollino picado chiquitín, la latita de atún escurrida del aceite y el huevo. Removemos todo bien y vamos añadiendo pan rallado poco a poco hasta que se puedan hacer unas hamburguesas que no se desmenucen.




2. Las pasamos por harina y las freímos en una sartén con aceite de oliva hasta que estén doradas. Hay que hacerlo con  un poco de cuidado, no dejan de ser de arroz y son más frágiles que si fueran de carne, espera a que  se doren bien por un lado y dales la vuelta una sola vez que al fin y al cabo solo hay que dorarlas. Las dejamos en un plato con papel de cocina para que escurran el exceso de aceite.




Montamos las hamburguesas a nuestro gusto. Yo unté mayonesa en el pan, unos trozos de lechuga, una rodaja hermosa de tomate y listo!




Que pases una feliz Semana Santa y nos vemos en unos días.

También puedes seguirme en  Facebook y  Twitter

jueves, 30 de marzo de 2017

PURÉ DE CALABACIN Y JUDÍAS VERDES



Puré de calabacín y judías verdes


Todos recordamos la que se montó por el famoso chorizo en la paella de J. Oliver. No es una cosa que me quite el sueño, la verdad, cada cual cocina como le da la real gana y añade los ingredientes que le parece o tiene a mano. Eso es lo normal y lo que hacemos todos... entonces es cuestión del nombre.
Quizás lo que menos me importa es que le hubiera añadido chorizo, lo que realmente me fastidia es que lo llamara paella y no simplemente arroz con tal y chorizo.
Aquí llevamos toda la vida llamando carbonara a una salsa para pasta con nata y bacon y no es así porque la verdadera carbonara no lleva nata. Si fuera italiana estoy segura de que esto me traería por la calle de la amargura, de la misma manera que nos hemos sulfurado con esa paella choricera.

Yendo a la receta de hoy, a cualquier cosa triturada le llamamos crema. Y hoy me ha salido la vena purista así que no señor, un puré no es una crema. Un puré no lleva nata ni leche, ni mantequilla, no lleva queso, no lleva nada especial porque de hecho es de lo primero que damos de comer a los bebés después de la etapa biberón. Además los lácteos interfieren en el aprovechamiento del hierro de las verduras y limitan su absorción, pero debe ser que suena mejor crema que puré, es como más gourmet o así... en fin, no deja de ser una tontería pero resulta que al final la cuestión del nombre me importa más de lo que pensaba.

Este puré de verduras es riquísimo y saludable y como forma parte de mi dieta actual, casi sin grasas. Para no añadirle ni una gota de aceite de más, he hecho los picatostes en el horno que para mí están infinitamente más ricos que fritos, pero eso va a gustos ( y necesidades).

Ingredientes:

- 1 calabacin
- 300 gr. de judías verdes
- 1 puerro
- 1 cebolla pequeña
- 1 patata
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- unas rebanadas de pan duro para los picatostes

Elaboración:
1. Si vamos a utilizar el calabacín con su piel (si no amarga) primero habrá que lavarlo bien, también las judías, el puerro cuidando que no quede nada de tierra y la cebolla.
2. En una cacerola con el aceite de oliva pochamos a fuego medio el puerro picado y la cebolla.
3. Añadimos el calabacín troceado, la patata y las judías a las que habremos quitado las hebras y troceado también. Cubrimos con agua y sazonamos con sal. Dejamos a fuego medio hasta que las judías estén hechas que es lo que más tarda.



4. Si tiene demasiado caldo tendremos la precaución de quitar un par de cacitos, trituramos con la batidora o un pasapurés y añadimos el líquido reservado si nos ha quedado demasiado espeso.



5. Cortamos dos o tres rebanadas de pan en daditos y los colocamos en la bandeja del horno encima de papel vegetal. Calentamos el horno a 200ºC  y metemos la bandeja, damos unas vueltas para que se tuesten por todos lados y en cuestión de unos minutos estarán perfectamente dorados.



Como pusimos muy poco aceite al hacer el puré podemos añadir unas gotas de aceite de oliva virgen extra que es mucho más sano en crudo, y terminamos con los picatostes recién salidos del horno.



Evidentemente puedes añadir unos quesitos, leche o un poco de nata una vez que esté todo triturado y entonces si, tendrás una crema fabulosa.


¡¡Nos vemos la semana próxima!!

También puedes seguirme en  Facebook y  Twitter

jueves, 23 de marzo de 2017

PASTEL DE QUESITOS Y JAMÓN SERRANO




Pastel de quesitos y jamón serrano


A veces pienso que es mucho mejor vivir en la ignorancia. 
Hace tiempo que me preocupa lo que comemos, con tanta comida procesada que nos metemos entre pecho y espalda porque nos fiamos de que habrá pasado todos los controles sanitarios habidos y por haber. Y si, es cierto que los controles son exhaustivos... pero somos conscientes de que tantos aditivos, por muy permitidos que estén, no pueden ser nada buenos? 
Me ha dado por curiosear el tema de los quesitos y te digo desde ya que me arrepiento. Casi todos, de marcas de calidad o de marcas blancas, están a rebosar de aditivos (más de 6) y si son light casi peor, a menos calorías, más aditivos.

Entonces, la pregunta que nos podemos hacer es lógica: ¿Es realista la dieta paleolítica, ya sabes, la que propone una vida sin comida procesada? En principio todos diríamos que si, fuera aditivos, estabilizantes, conservantes, colorantes, saborizantes, antioxidantes, etc... hasta que te pones a pensar de qué hablamos. Se trataría de eliminar cualquier tipo de azúcar, cualquier tipo de lácteos a no ser que tengamos la vaca en casa y la ordeñemos cada día, fuera legumbres, sal, aceites.... también olvídate de todo lo que viene empaquetado desde el colacao hasta el café, y respecto a las carnes como hablamos de la dieta del hombre de las cavernas y para ser coherentes, habría que salir a cazar un búfalo o algo así... dónde? en el parque al lado de casa? atacamos los zoos?? 
En fin, la conclusión que saco es que vivimos la época que nos ha tocado y la información y el sentido común del consumidor debería bastar para escoger dentro de tanta variedad, lo que más nos convenga.

Con este baño de realidad te propongo un pastel salado de los que te sacan de un apuro porque está igual de rico caliente o frío y por eso se puede hacer con antelación y también te lo puedes llevar a la playa o al trabajo. Y lleva mogollón de quesitos pero también está mogollón de bueno!


Ingredientes:
- 16 quesitos
- 200 ml. de nata líquida (crema de leche)
- 300 ml. de leche
- 100 gr. de jamón serrano en taquitos ( o jamón york, pavo...)
- 5 huevos
- 100 gr. de harina de todo uso
- sal, pimienta negra y nuez moscada

Elaboración:
1. A fuego medio calentamos la leche con la nata, añadimos los quesitos y dejamos hasta que se disuelvan totalmente. Retiramos del fuego y esperamos a que se temple.



2. Batimos los huevos. Pasamos por un tamiz o colador la harina y mezclamos  con una varilla para que se integre bien sin grumos.



3. Incorporamos la mezcla de quesitos, sazonamos con un poco de sal, pimienta negra y nuez moscada y añadimos los taquitos de jamón serrano.
4. Ponemos la mezcla en un molde de horno. Si es de silicona como el mío no hará falta engrasar, si no es así, untamos con mantequilla o aceite el molde que vayamos a usar.




Calentamos el horno a 180ºC, función ventilador, y metemos el pastel durante 40 minutos hasta que esté cuajado, lo que comprobaremos pinchando el centro, y si todavía no está lo dejaremos unos minutos más.

¡Buen provecho!







¡¡Nos vemos la semana próxima!!

También puedes seguirme en  Facebook y  Twitter

jueves, 16 de marzo de 2017

BIZCOCHO DE NARANJA (sin huevos)



Bizcocho de naranja sin huevos



Ya tocaba algo dulce que estoy un poco vaga con el tema, y como últimamente estoy muy sensibilizada con todos los que tienen limitaciones alimenticias de algún tipo, vengo con un bizcocho ma-ra-vi-llo-so especial para intolerantes al huevo, la causa más frecuente de alergias alimentarias en niños junto a la leche.

Las personas con intolerancia al huevo deben prestar mucha atención a las etiquetas de los alimentos porque además de incluir huevo como tal, hay muchos componentes derivados o elaborados a partir del huevo. Por ejemplo: lecitina (que no sea de soja), lisozina, albúmina, coagulante, emulsificante, globulina, livetina, E-161b, vitelina...etc. La lista es bastante grande y me parece que debe ser muy complicado hacer la compra fijándote en cada etiqueta de bollos, salsas, hojaldres, cereales del desayuno o incluso embutidos. 

Como mi hijo me trajo unas naranjas de su huerta, pensé en hacer un bizcocho pero ya tenía publicado uno con huevos (pincha aquí) así que era el momento de probar esta receta que no los lleva pensando en las intolerancias. Los ingredientes son bastante parecidos al otro con la diferencia de que éste lleva más naranja, un pelín más de aceite y algo menos de harina. El color de este bizcocho es espectacular como puedes ver, la miga mucho más jugosa y el sabor a naranja, delicioso!


Fuente: Elena Bellver- OKdiario


Ingredientes:
- 165 gr. de harina
- 250 ml. de zumo de naranja
- 1 cucharadita de ralladura de naranja
- 1 cucharadita de agua de azahar
- 170 gr. de azúcar
- 1 cucharadita de bicarbonato sódico
- 1/2 cucharadita de levadura en polvo (polvo de hornear)
- una pizca de sal
- 80 ml. de aceite de oliva suave 0,4º

Elaboración:


** Enciende el horno a 180ºC**
1. Exprime las naranjas (4 o 5), añade el aceite, la cucharadita de agua de azahar, la pizca de sal y el azúcar. Remueve con una varilla.
2. Tamiza (yo lo hago en un colador) la harina con el bicarbonato y la levadura en polvo. Ve incorporando poco a poco sobre lo líquido y removiendo cada vez para que no se hagan grumos.
3. Por último añade la ralladura de naranja y mezcla bien.
4. Engrasa un molde desmontable con un poco de aceite y vierte la mezcla. Dale un par de golpes en la encimera para que desaparezcan las burbujas que tenga.



Introduce en el horno ya caliente durante 30-35 minutos. Cada horno es un mundo así que pasado este tiempo pincha el centro del bizcocho y si todavía no está hecho déjalo unos minutos más.
Deja enfriar del todo y desmolda el bizcocho.



¡¡Nos vemos la semana próxima!!

También puedes seguirme en  Facebook y  Twitter

jueves, 9 de marzo de 2017

HUEVOS A LA FLAMENCA



Huevos a la flamenca



Ni soy andaluza ni tengo ahora mismo un cuerpo serrano que digamos, pero con esta receta sevillana casi me caen los lagrimones  mientras veía como se la comían en casa. Huevos, chorizo, jamón serrano, guisantes, patatas fritas, tomate frito... todo esto junto en un solo plato te hace tocar las castañuelas aunque seas más del norte que Arguiñano.

Si estás a dieta no sigas leyendo, pero si no tienes ningún problema prepárate a disfrutar de un plato tradicional andaluz, contundente y sabroso. Como todas las recetas tradicionales, en cada casa se elabora al gusto del cocinero y como es tan completo y contundente, añadí un solo huevo por persona que creo que es más que suficiente.

Ingredientes (2 personas):
- 50 gr. de guisantes aproximadamente (naturales, de lata, congelados...)
- 1 patata grande
- 1 cebolla
- 1 diente de ajo
- un buen trozo de chorizo
- 80 gr. de jamón serrano en taquitos
- 1 taza de tomate frito
- 1 cucharadita de pimentón dulce o picante
- aceite de oliva virgen extra
- 2 huevos
- sal

Elaboración:
1. Hervir los guisantes en agua con un poco de sal hasta que estén tiernos, los míos eran congelados. Puedes usar de lata y te ahorras este paso.
2. Pela y corta la patata en cuadritos y fríelas en una sartén con aceite de oliva.




3. Aparte, en una tartera o sartén grande, pocha la cebolla picada con el diente de ajo picadito y luego añade el jamón serrano en taquitos y el chorizo en rodajitas.
4. Añade el pimentón, remueve un poco y enseguida incorpora los guisantes y las patatas fritas.
5. Ahora añade el tomate frito y deja a fuego bajo unos minutos removiendo todo bien.



6. Por último hay que poner los huevos. Yo lo dividí en dos cazuelitas de barro individuales, pero también lo puedes hacer en la cazuela grande si puedes meterla en el horno directamente.
7. Calienta el horno a 190-200ºC y cuando esté caliente mete las cazuelitas hasta que se hagan los huevos.



El horno es un invento maravilloso pero vamos a reconocer que para hacer unos huevos perfectos no es lo mejor. Es muy fácil que pase lo que ves en la foto, para que la clara cuaje perfectamente te arriesgas a que la yema se cueza demasiado. Pero como ésto suele pasar mucho, dejo la foto como está, que nadie es perfecto. 
Y aunque la receta dice que los huevos se deben cuajar en el horno en realidad se pueden hacer en el fuego sin ningún problema para que queden como tocan, la yema líquida para mojar bien de pan y la clara bien cuajada: pones los huevos y los dejas 2 minutos a fuego alto, apaga el fuego, tapa la cazuela (importantísimo)  y deja 3 minutos más para que la clara se cuaje. 






¡¡Nos vemos la semana próxima!!

También puedes seguirme en  Facebook y  Twitter

jueves, 2 de marzo de 2017

ALITAS AL HORNO CON SOJA Y MIEL



Alitas al horno con soja y miel



En casa nunca dicen  no a unas alitas, es la parte del pollo que más les gusta con diferencia y no les importa si tienen más grasa que el resto (eso solo me preocupa a mi) o si las hago fritas, en escabeche, en salsa o al horno porque de cualquier forma son bienvenidas. 

Lo que me gustó de esta receta, sobretodo, es que se hacen en el horno y quieras que no, se reduce bastante grasa al evitarnos la fritura con aceite. Una vez más  la diferencia  de sabor se encuentra en la maceración de las alitas durante un buen rato y las terminamos en el horno sin ninguna complicación. ¡¡Más fácil imposible!!

Ingredientes:
- 600 gr. de alitas de pollo
- 3 cucharadas de salsa de soja
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharada de miel
- 1 cucharadita de maizena
- 1 limón exprimido
- agua (dos deditos)

Elaboración:
1. Para macerar las alitas ponemos en un cuenco la maizena y la diluimos con un par de dedos de agua. Añadimos el resto de los ingredientes: la miel, la salsa de soja, , el aceite y el zumo de limón. En principio no es necesario añadir sal porque la salsa de soja ya tiene bastante, pero también dependerá de la salsa que escojas, más clara o más oscura que tiene más sal.
Mezclamos todo bien.



2. Colocamos las alitas (mejor partidas) en una fuente y añadimos la mezcla anterior. Tapamos con papel film y las dejamos un par de horas para que cojan todo el sabor. De vez en cuando les damos una vuelta.
Calentamos el horno a 190ºC (yo pongo función ventilador).
3. En la bandeja del horno ponemos una hoja de papel vegetal, colocamos las alitas y las metemos en el horno ya caliente. En menos de una hora estarán hechas, pero a la media hora más o menos, hay que darles la vuelta para que se doren por los dos lados.


Para acompañar puedes hacer una buena ensalada o unas patatas. Yo aproveché el horno y mientras se hacían las alitas en otra bandeja hice unas patatas asadas especiadas (puedes ver la receta pinchando aquí).


¡¡Nos vemos la semana próxima!!

También puedes seguirme en  Facebook y  Twitter