Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Recetas tradicionales

COSTILLAS AL HORNO CON CERVEZA

Imagen
En mi casa el horno se pone en marcha tres o cuatro veces por semana como mínimo. Para mí es un electrodoméstico imprescindible, tanto como la nevera o la lavadora. Me resulta increíble que muchas personas lo utilicen sólo para guardar sartenes o fuentes como si fuera otro armario, por que en mi caso no paro de utilizarlo. Sólo bajo el ritmo en pleno verano, en días de calor infernal en los que elijo sobrevivir. Cocinar en el horno son todo ventajas: es cómodo, se conservan los nutrientes mejor que cocinando en una olla, permite usar muy poco aceite, puedes hacer la guarnición al mismo tiempo y en general no es necesario prestarle demasiada atención mientras la comida se va cocinando. La receta de hoy es de esas que casi da vergüenza poner las fotos del paso a paso de lo sencilla que es... unas costillas de cerdo que se hacen al mismo tiempo que las patatas y los champiñones. He utilizado champiñones de lata porque  no tenía frescos, y por eso los he añadido a mitad de coc...

MERMELADA DE PIÑA

Imagen
En mi caja de fruta de 10 kg había una piña preciosa. El único problema es que no me gusta la piña fresca, que aunque echo mano de piña muchas veces para cocinar platos agridulces, siempre es enlatada en su jugo. Es raro, lo sé, pero para gustos están los colores. De manera que me encuentro con una pedazo de piña ocupando mogollón de espacio en la nevera, mirándola cada día sin saber qué hacer con ella. Nunca había hecho piña en almíbar ni mermelada, así que he empezado por la última y si me vuelven a traer otra piña, esa será en almíbar. Respecto a la elaboración de otras mermeladas el cambio principal ha sido triturar la piña antes de empezar, y otra cosa que también he observado es que tarda más tiempo que otras en cocinarse. Aparte de eso no tiene más complicaciones y está MUY rica. Ingredientes: - 1 piña natural (1.400 kg) pelada 680 gr.  - 300 gr. de azúcar (suele ser la mitad del peso de la fruta ya pelada) - el zumo de medio limón Elaboración: 1...

CALAMARES EN SU TINTA

Imagen
Por si no lo sabíais existe una tendencia actual a incorporar el color negro a las comidas, fundamentalmente con un fin estético, para que las fotos en las redes sociales queden de lo más originales y bonitas. Helados, panes y bollos de color negro... la industria alimenticia que está siempre al quite con las tendencias porque obviamente eso significa más consumidores, está apostando por el carbón activado como colorante, pero está por ver hasta qué punto puede ser o no peligroso para la salud en según qué cantidades. En estos tiempos en que la gente hace verdaderas locuras e insensateces para subirlas a la red, no me extrañaría que empezara a haber víctimas de la comida negra.  No es el caso de la tinta de calamar o de sepia, que usamos indistintamente, y que deben su color a la concentración de melanina, y a diferencia de un colorante artificial es imprescindible cocinarla antes de consumirla.  En el Mediterráneo hay bastantes platos que requieren la tinta de ca...

PATATAS A LA IMPORTANCIA CON ALMEJAS

Imagen
Pocas cosas me hacen disfrutar tanto en la cocina como volver a las recetas tradicionales. La cocina de siempre me relaja porque no necesito ninguna guía ni seguir pasos que no me salen instintivamente. La propia receta te va pidiendo lo que necesita, más líquido, subir el fuego o bajarlo un poco, algo verde... al fin y al cabo es la cocina de nuestras raíces.  Las patatas a la importancia surgieron en una época de escasez donde había que echar mano de la imaginación para alimentar a la familia con muy poquito. Las sopas de pan, las de ajo, los bizcochos sin huevos... en definitiva el arte de elevar de categoría unos ingredientes muy básicos y  por supuesto muy económicos.  Un guiso tan extraordinario a base de simples patatas, lo convertimos en un plato más sofisticado y  marinero añadiendo almejas, aunque también podemos encontrar versiones con jamón, langostinos, pescado... pero la base es la misma, un delicioso y sencillo guiso de patatas rebozadas y...

SOPA DE PESCADO Y MARISCO

Imagen
En un menú navideño qué mejor que empezar con una crema o una buena sopa de entrante. Las virtudes de las sopas son por todos conocidas pero en estas fiestas tienen una ventaja añadida, y es que evitan que nos lancemos como posesos al picoteo desenfrenado de manera que afrontamos el resto de la comida disfrutando de un poquito de todo sin pasarnos. Si además ponemos un plato principal contundente, con dos o tres cositas de picar es más que suficiente. La sopa de pescado tiene la fama de laboriosa  pero como verás en esta receta, nada más lejos de la realidad porque esta sopa estará lista en menos de una hora en total. Sin embargo una buena sopa, a mi entender, debe tener sobre todo un caldo sabroso, con buen color y con un mínimo de cuerpo, es decir, no vale un aguachirri de caldo con trozos de pescado. Esto se consigue en dos fases, la primera consiste en hacer un fumet con las cabezas y cáscaras del marisco (lo que quieras, gambones, langostinos, cigalas...) más las espi...

CAZUELA DE CANGREJOS DE RÍO

Imagen
De vez en cuando encuentro cangrejos de río en la pescadería de un hipermercado (en Carrefour sin ir más lejos). No tengo ni idea de dónde vienen, si son de la isla o de fuera, pero siempre me han gustado y no me puedo resistir si los veo. Cuando era niña solíamos ir a un restaurante en Navarra que los hacía cuando era temporada de pesca y estaban de muerte lenta. Salíamos con los dedos arrugados de tanto chuparlos porque esto se come con las manos o no se come, no hay tu tía. Los que venden por aquí están ya cocidos, y nunca están tan buenos como yo los recordaba, pero es lo único que hay. Por un lado los prefiero cocidos porque yo no sería capaz de cocinarlos vivos, pero por otro lado el sabor no tiene punto de comparación. Pasa lo mismo con los langostinos o gambas que se venden cocidos, nunca tendrán el mismo sabor que si se cuecen en casa.  Lo que sí podemos hacer es una buena salsa de tomate con un buen sofrito y su puntito de picante, que es como yo los he comido...