viernes, 27 de mayo de 2016

GUISO DE PATATAS Y GUISANTES CON JAMÓN


Guiso de patatas y guisantes con jamón



En el congelador de casa siempre hay por lo menos una bolsa de guisantes congelados. A mi me encantan para preparar como ingrediente principal o para guarniciones, y aunque no tiene nada que ver, quién no ha usado una bolsa de guisantes para aplicar cuando te das un golpe monumental y tienes que ponerte hielo. El caso es que ha salido un nuevo formato de Findus con cierre de zip que es muy cómodo  cuando no necesitas utilizar la bolsa entera, sino la mitad o sólo un puñadito. 

Para la receta de hoy no usé ni la mitad de la bolsa porque sólo eramos dos para comer. Este guisito de patatas con guisantes y jamón me gusta a rabiar y más sencillo no puede ser. Necesitas unos buenos guisantes y unas buenas patatas, un buen jamón serrano y a ser posible un buen caldo casero. Cuando los ingredientes son buenos lo demás es coser y cantar.

Ingredientes (2 personas):
- 1 cebolleta
- 1 diente de ajo
- 3 patatas grandes
- 250 gr. de guisantes (yo congelados Findus)
- 150 gr. de jamón serrano
- caldo de pollo o de carne (mejor casero)
- sal y aceite de oliva virgen extra

Elaboración:
1. En una cazuela un poco honda, pochamos la cebolla y el ajo picados con un poquito de aceite. No hace falta usar demasiado, lo mínimo para que no se pegue a la cazuela.
2. Troceamos el jamón serrano y lo añadimos a la cebolla y removemos.
3. Agregamos las patatas cortadas en rodajas de medio cm. más o menos, removemos un poco todo y sazonamos con un poquito de sal, sin pasarse porque el jamón ya es sabroso de por si.


4. Añadimos los guisantes, que no hay necesidad de descongelarlos, y cubrimos los ingredientes con caldo de pollo. Yo lo había hecho en casa el día anterior pero también puedes hacerlo con una pastilla de caldo y agua. 
5. Lo dejamos a fuego fuerte hasta que empiece a hervir a tope y luego bajamos a fuego medio y lo dejamos hacer hasta que las patatas estén tiernas. Sólo queda probar y rectificar de sal si hace falta.



Prepara el tenedor, el pan y a comer!!




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lunes, 23 de mayo de 2016

SALTEADO DE ARROZ con langostinos, espárragos, champiñones y tomatitos.


Salteado de arroz con langostinos, espárragos, champiñones y tomatitos



Le he dado más vueltas que un tiovivo al nombre de la receta, pero no decidía qué era lo principal o qué poner en primer lugar, y he acabado poniéndolo todo, que dicen que lo que abunda no daña.

Y aunque con el nombre ya se ve de qué va,  sólo quiero decir un par de cositas para explicar la receta, que ya verás que es muy fácil para variar.
El arroz que he usado es el vaporizado porque queda entero y suelto, se puede hacer con antelación, no se pasa y aguanta el paso posterior por la sartén o el wok perfectamente. Además de ser el arroz ideal para los principiantes en esto de la cocina, resulta que es un arroz estupendo que conserva sus vitaminas mejor que el arroz "normal" y es más digestivo.

Para saltear las verduras lo ideal es tener un wok porque con muy poca grasa se consiguen unas verduras al dente en cuestión de minutos. Los salteados de verduras han de hacerse rápido, a fuego fuerte, y para mi gusto es mejor saltear las verduras por separado e ir reservándolas (el orden en que se hagan es indiferente en este caso). Los espárragos de la receta son finos y se hacen en nada y menos, pero si compras los gruesos que no son tan tiernos,  será mejor hervirlos unos minutos en agua y saltearlos después.


Ingredientes:
- 300 gr. de espárragos verdes
- 300 gr. de champiñones
- 250 gr. de tomatitos cherry
- 250 gr. de langostinos
- 200 gr. de arroz vaporizado
- 2 dientes de ajo
- aceite de oliva virgen extra

Elaboración:
1. Hierve el arroz en agua con sal, escúrrelo y reserva para el final.
2. Quita la parte más dura de los espárragos y trocea el resto en tres partes iguales. En una sartén amplia o wok, saltéalos con un poco de aceite de oliva. Sazónalos con sal y retíralos a un plato.
3. Limpia los champiñones y haz láminas con ellos. En la misma sartén saltéalos también con  un poquito de sal y  más de aceite si se necesita. Resérvalos junto con los espárragos.
4. Ahora toca saltear los tomates unos minutos. Los puedes partir por la mitad pero para mi gusto se quedan demasiado pochados, así que los dejo enteros y los retiro en cuanto la piel empieza a abrirse.



5. Pon un poco más de aceite en la sartén y dora los dientes de ajo muy picaditos. En cuanto empiecen a tomar un poco de color, añade los langostinos crudos y sazónalos también. Cuando veas que han cambiado de color, retira el wok del fuego un momento.
6. Ahora añadimos el arroz reservado y todas las verduras salteadas. Volvemos a poner al fuego y removemos para se unan los sabores y  todos los ingredientes adquieran la misma temperatura.




Rico, sano y fácil, verdad?




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viernes, 20 de mayo de 2016

MERMELADA DE NARANJA



Mermelada de naranja casera


Hasta que no empecé a hacer mermeladas en casa me preguntaba para qué hacer algo que te venden en todas partes, de todos los sabores y de todos los precios. La respuesta es que nunca, nunca, vas a encontrar ninguna mermelada industrial que sepa como las caseras,  por mucho dinero que pagues por un frasco "de la abuela" o algo parecido.

Para hacer mermelada de naranjas necesitas un poco de paciencia y naranjas en abundancia porque una vez que le has quitado la piel y todo lo blanco que puedas, se quedan en la mitad. Si la que te gusta es la de naranjas amargas estás de suerte porque es justamente la parte blanca lo que le da el amargor. A mi no me gusta así que le quito todo lo que puedo (todo, todo, es casi imposible) para que quede bien dulce. 

Al contrario que otras mermeladas en que dejas macerar la fruta con el azúcar durante un tiempo, en la de naranja se le pone casi al final con el limón que actúa de conservante, así que hay que ponerlo (no te olvides). La cantidad que he puesto en los ingredientes es la que yo hice, no significa que tengas que hacerla con las mismas cantidades, sólo tienes que fijarte en que la cantidad de azúcar sea la mitad del peso de las naranjas una vez peladas.

Ingredientes:
- 1,3 kg. de naranjas (después de pelar y quitar lo blanco)
- 650 gr. de azúcar
- el zumo de un limón

Elaboración:
1. Lava y seca las naranjas. Con un pelador de patatas es más fácil quitar la piel a dos de ellas sin llevarte casi nada de blanco. Haz tiras finitas con un cuchillo y resérvalas. Si haces menos cantidad, con la piel de una será suficiente.
2. Pela el resto de las naranjas, todas sin la parte blanca que es la que amarga, y pésalas. Las mías pesaban más de dos kilos y se quedaron en 1.3 kg. Calcula ahora la mitad de ese peso en azúcar.



3. Trocea la pulpa y añade las tiras de piel que reservamos anteriormente. Pon todo a hervir en una cazuela durante 40 minutos. Una vez que empiece a hervir, baja el fuego y remueve de vez en cuando, y vigila que no se pegue.
4. Una vez que ha pasado el tiempo, incorpora el azúcar y el zumo de un limón exprimido. Remueve bien y vuelve a ponerlo al fuego entre 10 y 15 minutos. Verás como empieza a espesarse y tener el aspecto de mermelada. Y aunque no te parezca demasiado espesa ten en cuenta que al enfriarse espesará todavía más.



Si quieres conservarla durante tiempo, rellena los botes que habrás esterilizado previamente, tápalos y vuélcalos para que hagan el vacío al enfriarse y los puedas conservar en condiciones. Si los vas a consumir pronto, guárdala en botes y consérvala en la nevera. 


Un color maravilloso, no te parece?



Nota: Además de untar unas ricas tostadas o para hacer postres, con la mermelada de naranja se pueden hacer unas salsas estupendas para platos de carne.


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lunes, 16 de mayo de 2016

ENSALADA DE VENTRESCA DE ATÚN CON VERDURAS ASADAS


Ensalada de ventresca de atún con verduras asadas



Ya hace tiempo de ensaladas y, aunque las comamos todo el año, es ahora cuando empiezan a apetecer más ya sea como entrante, guarnición, para cenar o para llevártela al trabajo.
Esta es una de mis preferidas, de verduras asadas a discreción ( las que tengas en la nevera) y acompañada de atún o ventresca en este caso. Yo prefiero la ventresca primero porque me encanta pero también porque los trozos se ven y se disfrutan más.

La ventaja de esta ensalada es que la puedes preparar con antelación, asando las verduras y conservándolas en la nevera hasta varios días si es necesario, y cuando la vayas a servir, la aliñas, le añades la ventresca o lo que hayas elegido y listo.  Si quieres hacerla más completa aún, puedes añadir un par de huevos duros pero también en el último momento.


Ingredientes:
- 1 lata de ventresca de atún
- 2 berenjenas
- 2 pimientos verdes
- 1 pimiento rojo
- varios tomates
- 1 cebolla grande
- 1 diente de ajo
- perejil fresco
- aceite de oliva virgen extra

Elaboración:
1. Calentamos el horno a 190-200ºC. Lavamos y secamos las verduras elegidas y las colocamos en la bandeja del horno con papel vegetal. Según las verduras que hayas escogido habrá que ir sacando las que se hagan antes, en este caso los tomates son lo primero que se hacen. La cebolla la he envuelto en papel de aluminio para que no se quemen las primeras capas y es lo último que se termina de hacer.
2. Una vez asadas las dejamos templar y les quitamos la piel. Hacemos tiras con los pimientos y las berenjenas, y dejamos los tomates enteros porque en este caso eran pequeños. La cebolla la cortamos en cuatro y dejamos que se vean los gajos.

Si no vas a consumirlas el mismo día, sazónalas con una pizca de sal y un chorrito de aceite y guárdalas en un recipiente cerrado.


Para aliñar la ensalada machacamos un diente de ajo con un poquito de sal en el mortero. Añadimos aceite virgen extra (abundante) y ligamos un poco.
Servimos en una fuente o en platos individuales las verduras en capas, aliñamos con el aceite de ajo y rematamos con los trozos de ventresca y un poco de perejil fresco picado.




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viernes, 13 de mayo de 2016

FILETES RUSOS CON HUEVO



Filetes rusos con huevo


El hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra, ya lo sabemos. Yo tropiezo mil veces con la piedra de los viejos libros de cocina, cuyo atractivo para mi empieza a ser ya totalmente inexplicable y es que cuanto más escueta sea la receta más posibilidades tiene de que algo falle, pero yo caigo como una tonta si o si. 

Porque esta idea es buenísima: a los típicos filetes rusos o hamburguesas caseras que hemos comido toda la vida, le damos una forma y presentación diferente haciendo un hueco en el centro para que se le pueda añadir un huevo y terminarlo a la vez que la carne. Y me pareció genial. 
Sólo había un problema y es que como te imaginas, la carne mengua cuando la metes en la sartén y el hueco... pues también. Conclusión, el huevo se desparramaba por encima de la carne. 
La receta es para cuatro filetes, y a base de agrandar el tamaño me quedó un súper filete ruso tamaño XL con un pedazo de hueco que es el que te enseño en la última foto... aunque por desgracia el huevo acabó hundido . Y claro, como no había foto con la que compararlo, yo me lo imaginaba mucho más bonito.

Pues en casa fliparon con el invento y es que yo ya sabía que unos filetes rusos con una carne bien sazonada no podían estar malos en absoluto, pero bueno, digamos que de aspecto no están como para presentarlos a ningún concurso.
No hace falta decir que esta receta no es apta para vegetarianos ni veganos, así que carnívoros del mundo... mirad y disfrutad!

Ingredientes (4 filetes XL):
- 1 kg. de carne picada (ternera y cerdo)
- 4 lonchas de jamón serrano
- 1 huevo para mezclar con la carne
- 2 dientes de ajo
- perejil picado
- sal
- 1 huevo por persona

Elaboración:
1. Mezcla la carne picada con el jamón serrano picado, los dientes de ajo, el perejil y un huevo  (que no se ve pero está). Sazona con sal y mezcla todo bien. 
2. Divide la carne en cuatro porciones. Aplana los filetes y haz el famoso hueco en el centro. No te cortes, que sea bastante grande. 
3. En una sartén pequeña pon aceite suficiente como para hacer un huevo frito. Pon la carne  con cuidado (porque los filetes son grandes y se pueden romper). 
4. Cuando veas que está bien dorada por ese lado, dale la vuelta y casca un huevo en el centro. Ahora, como cuando hacemos un huevo frito, ve echando aceite por encima con una espumadera o con una cuchara. La foto es de los primeros intentos y como ves el huevo no cabía...


No tengas miedo de que la carne quede cruda porque justamente el hueco facilita que se la carne se haga bien por dentro aunque el filete sea tan grande. Cuando creas que el huevo está hecho, saca el filete de la sartén. 




No se puede decir que el resultado sea muy vistoso pero te pedirán que los vuelvas a hacer, ya verás!



Nota: La receta no decía nada de pasar los filetes por harina antes de freírlos aunque creo que la próxima vez lo haré así para que sean más fáciles de manipular.


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domingo, 8 de mayo de 2016

ALITAS DE POLLO GUISADAS CON TOMATE


Alitas de pollo guisadas con tomate


El pollo con tomate es un clásico, una receta facilísima que admite cualquier acompañamiento como pasta, arroz, cuscús, patatas, puré... La ventaja de las alitas es que se hacen más rápido que un pollo troceado, así que cuando vas corto de tiempo merece la pena optar por ellas.  Y como últimamente lo que menos tengo es tiempo, aquí te traigo estas alitas que están riquísimas y que acompañe con pasta, unos espaguetis que se hacen en 3 minutos, así que no hay excusas para no comer como es debido aunque no tengas ni media hora para meterte en la cocina.
¡Que tengas una buenísima semana!


Ingredientes:
- 1 kg. de alitas de pollo
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- 1 cucharadita de orégano
- 1 lata de tomate triturado (800 gr. )
- 1 vaso de vino blanco
- sal, pimienta negra  y una pizca de azúcar
- aceite de oliva

Elaboración:
1. Sazona las alitas con sal y pimienta negra y fríelas en una sartén con aceite de oliva. Cuando estén doradas las reservamos en un plato.



2. Mientras se fríen las alitas vamos haciendo la salsa. En una cazuela con un poquito de aceite de oliva, sofreímos la cebolla picada y cuando esté blandita y transparente, añadimos el tomate triturado, sal y azúcar (yo le pongo en la misma cantidad), una cucharadita de orégano y un vasito de  vino blanco. Dejamos que se haga a fuego medio por lo menos 20 minutos (con la tapa, que esto salpica que te mueres).


3. Pasado ese tiempo añadimos las alitas a la cazuela y dejamos que se haga todo junto 15 minutos más.



Con pasta, con patatas fritas, con arroz... y si te sobran, las congelas y tienes para otro día. 



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viernes, 6 de mayo de 2016

TARTA DE CUAJADA DE CHOCOLATE


Tarta de cuajada de chocolate


La cuajada en los postres te da unas posibilidades increíbles y lo más importante es que se pueden hacer cosas muy fáciles sin necesidad de utilizar el horno. Esta tarta lleva la base de galletas que es la más fácil del mundo y cuajada con chocolate que le da una textura como de flan. Para terminar la he cubierto con almendra crocanti que le va de lujo, pero puedes cambiarla por otra cosa si no te gusta como virutas de chocolate, chocolate blanco rallado, coco rallado... en fin, a tu imaginación.


Ingredientes:
- 1 paquete de galletas maría
- 80- 100 gr. de mantequilla
- 200 gr. de chocolate negro
- 2 sobres de cuajada
- 400 ml. de nata líquida (crema de leche)
- 250 ml. de leche
- 5 cucharadas soperas de azúcar
- almendras crocanti para decorar

Elaboración:
1. Tritura las galletas. Derrite la mantequilla en el micro y haz una pasta con las galletas molidas.



2. En un molde desmontable (el mío de 20 cm.) cubre la base con papel vegetal para que sea más fácil desmoldarla después y que no se pegue la base de galletas. 
3. Extiende la masa de galletas y aplánala con una cuchara o con la palma de la mano.



4. Derrite el chocolate en el micro a intervalos de 20 o 30 segundos, removiendo cada vez que abras la puerta del micro hasta que esté totalmente fundido.
5. Pon a calentar la leche con la nata pero reserva un vasito de leche para disolver la cuajada.
6. Disuelve la cuajada y cuando empiece a hervir la nata añade el vasito de cuajada. Déjalo unos minutos al fuego removiendo contínuamente y sepáralo del fuego.




7. Agrega el chocolate derretido y mezcla bien. Si hubiera quedado algún grumo de la cuajada puedes arreglarlo con la batidora.
8. Echa la mezcla encima de la base de galletas y cuando esté templada métela en la nevera por lo menos 3 o 4 horas para que cuaje.





Antes de desmoldar la tarta cubre la superficie con almendra crocanti.


¡Que tengas un buen finde!

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