lunes, 20 de octubre de 2014

CREMA DE CALABAZA AL QUESO




La temporada de calabaza empieza a partir de octubre, aunque hay variedades de calabaza de verano y se puede encontrar en el súper casi todo el año, incluso cortada y envasada. La calabaza de invierno es más dulce y tiene un color naranja más intenso y es la mejor para hacer la crema de hoy. La calabaza es una hortaliza muy baja en calorías, con un alto contenido en fibra además de vitaminas A,C y ácido fólico. Es antioxidante y además muy recomendable para la vista por los betacarotenos que también posee abundantemente.

En estos días cualquier receta que se haga con calabaza parece que va unida irremediablemente a Halloween. Creo que es culpa de la publicidad que se ha hecho para vendernos esta fiesta y de paso vender disfraces, todo tipo de adornos asquerosos y por supuesto calabazas a tutiplén. Sin embargo llevamos toda la vida haciendo dulces con cabello de ángel y nadie lo relaciona con halloween, no?

Como a mi no me gusta esta fiesta, por si no te habías dado cuenta, te la presento de una forma clásica, es decir, con buen aspecto... ahora, si quieres adornarla con cualquier asquerosidad te quedará una crema repugnantemente buena, jajaja.

Ingredientes:
- 1 puerro
- 2 zanahorias
- 500 gr. de calabaza ya pelada y cortada
- 250 ml. de agua
- 250 ml. de leche
- 50 gr. de queso emmental rallado
- sal y aceite de oliva virgen extra

Elaboración:
1. En una cazuela con un poco de aceite de oliva, pochar el puerro picado y las zanahorias cortadas en daditos pequeños para que se hagan en menos tiempo. Dejarlo cinco minutos.
2. Cortar la calabaza en dados e incorporarlos a la cazuela. Rehogar unos diez minutos más removiendo casi continuamente para que no se pegue al fondo. Sazonar con sal.


3. Pasado ese tiempo añadir la leche y el agua, bajar el fuego y dejar que se haga a fuego suave durante 20 minutos aproximadamente.
4. Añadir el queso rallado y dar unas vueltas para que se disuelva.
5. Triturar con la batidora, probar de sal y rectificar si hace falta.


Fácil y buenísima, de verdad te la recomiendo!


¡Que tengas una buena semana!

sábado, 18 de octubre de 2014

ROSQUILLAS DE AIRE

Rosquillas de aire

Me encantan los postres y dulces tradicionales, y aunque no tengo mucha costumbre de hacerlos ya empiezan a dar ganas de encender el horno por la tarde y me he animado. Hoy te presento unas rosquillas típicas de la cocina castellano-manchega deliciosas para tomarlas con el cafetito o un chocolate a la taza.

Probablemente son más conocidos los buñuelos de viento que estas rosquillas de aire, y sin embargo son bastante parecidos. Los dos tienen en común que por dentro quedan casi huecos porque se forman burbujas de aire en la masa (de ahí el nombre), aunque estas rosquillas se hacen en el horno y por tanto no salen nada grasientas.

Con las cantidades de la receta me han salido casi 40 rosquillas, y además muy grandes, así que aprovecha un día que seáis muchos o ya puedes empezar a regalar a todo quisqui (y no veas lo bien que quedas).
Vamos allá:

Ingredientes:
- 250 ml. de aceite de girasol
- 250 ml. de agua
- una pizca de sal
- 250 gr. de harina
- 6 huevos
- azúcar para rebozar

Elaboración:
1. Freír el aceite en una sartén grande, retirar del fuego y dejar enfriar un poco para poder añadirle el agua (si no lo dejas enfriar saltaría muchísimo).
2. Añadir el agua con una pizca de sal y volver a poner la sartén en el fuego.
3. En cuanto empiece a hervir, incorporar la harina poco a poco hasta ponerla toda. Yo lo he hecho con una varilla y debe quedar una pasta más bien blandita. Ahora hay que dejarla enfriar por lo menos media hora.


4. Una vez fría, vamos añadiendo los huevos de uno en uno. Removemos con una cuchara de madera y hasta que no esté bien integrado el primero no añadimos el segundo y así sucesivamente. Esta parte es la que parece que cuesta un poco más,  pero tampoco tiene ninguna complicación,  sólo remover y remover.


5. Encendemos el horno a 190ºC.
6. En la placa del horno ponemos papel vegetal y vamos poniendo cucharadas de la masa. El agujero de las rosquillas lo haremos con el dedo humedecido en aceite. No te cortes haciendo el agujero grande porque las rosquillas van a doblar de tamaño como mínimo y se puede llegar a tapar. Y por el mismo motivo hay que dejarlas bastante separadas en la bandeja para que no se peguen unas a otras.
7. Metemos la bandeja en el horno ya caliente y las dejamos hasta que se inflen y se doren, por lo menos 20 o 25 minutos.


Fuera del horno las rebozamos en azúcar, porque como verás la masa no lleva nada.
Te animo a que las pruebes porque como ves no son nada difíciles!


¡Que tengas un gran finde!

viernes, 17 de octubre de 2014

HUMMUS

Hummus


Como ya estamos a viernes y nos preparamos para el finde, te traigo un hummus para el aperitivo.
Es una de las recetas de la cocina árabe más internacionales y consumidas en todo el mundo. El hummus (حمٌص es básicamente una pasta o crema de garbanzos aliñada con limón, ajo, aceite de oliva y una pasta de sésamo conocida como salsa tahina o tahini. Se sirve frío y acompañado de pan de pita, pero quien dice pita dice nachos,  galletitas saladas o unas tostadas del pan que más te guste. A mi por ejemplo el pan de pita no me dice nada...

Es muy fácil de hacer y si no conoces la salsa tahini no te preocupes porque no hace falta que  te vuelvas loco buscándola por ningún comercio especializado. Puedes hacerla tú mismo con semillas de sésamo o ajonjolí (en cualquier supermercado en la sección de especias),  y un poco de agua.

Ingredientes:
- 1 bote de garbanzos cocidos (400 gr.)
- 1 o 2 dientes de ajo
- 1 o 2 cucharadas de aceite de oliva
- 2 cucharadas de salsa tahini
- el zumo de un limón
- algunas cucharadas de agua
Salsa tahini:
- 2 cucharadas soperas de semillas de sésamo (ajonjolí) tostadas.
- 2 o 3 cucharadas de agua

Elaboración:
1. Empezamos haciendo la salsa tahini triturando las semillas de sésamo con un par de cucharadas de agua. Si se necesita más se añade un poquito más de agua.

Si has comprado semillas de sésamo sin tostar necesitarás pasarlas por la sartén sin gota de aceite y remover continuamente para evitar que se quemen, sólo hay que tostarlas.
La textura de la salsa tahini debe ser parecida a la mostaza. En este caso no es tan importante porque luego volveremos a triturarlo todo con los garbanzos.



2. Escurrimos los garbanzos del bote en un colador y los pasamos por agua para eliminar todo el líquido que trae el envase.
3. En el vaso de la batidora ponemos todos los ingredientes: los garbanzos, el tahini, los dientes de ajo, el limón exprimido, aceite, un poco de sal y trituramos.


Si queda demasiado espeso añádele un poquito más de agua y vuelve a triturar. Debe quedar un puré tirando a espeso pero sin pasarse. Pruébalo de sal y rectifica si hace falta.

Ahora solo queda ponerlo en un plato o cuenco y meterlo en la nevera para tomarlo muy frio. A la hora de servir se le puede añadir un hilito de aceite de oliva por encima y según los gustos un poco de pimentón dulce o picante, un poco de perejil picado, cominos, orégano o algunas semillas de sésamo.


¡Hasta mañana!

miércoles, 15 de octubre de 2014

GUISANTES CON JAMÓN

Guisantes con jamón



Como sabes, de vez en cuando me gusta contarte cosas curiosas que encuentro por internet, y como has visto hoy tocan guisantes. Hay muchas variedades con sus nombres científicos correspondientes, pero he encontrado una clasificación  muy rara de un botánico español, Claudio Boutelou que escribió un "Tratado de la Huerta" a principios de 1800. Esto decía este buen hombre, "creo" que sobre las variedades de guisantes:

Guisante verde arrugado... o inglés
Guisante gordo blanquecino... o suizo
Guisante medio temprano ... o francés
Guisante enano... u holandés.
Guisante tirabeque... o flamenco
Guisante cuerno de cabra... o español

No se mucho de botánica y menos todavía de huertas y para mi los guisantes se dividen en pequeños, medianos y grandes. También tengo otra clasificación:  frescos, de lata y congelados, jajaja

Para hacerlos con jamón utilizo congelados porque además de que tienen un color mucho más bonito, el caldito de cocerlos es imprescindible para la receta.
La de hoy es una de esas recetas de siempre, una de las guarniciones más utilizadas especialmente como acompañamiento de carnes, aunque también pueden ser un primero estupendo e incluso un plato único si les añadimos unas patatas fritas y un par de huevos.

Ingredientes:
- 500 gr. de guisantes congelados
- 1/2 cebolla
- 1 diente de ajo
- 100 gr. de jamón serrano
- 1 cucharada de harina
- sal y aceite de oliva
opcional:
- 1 o 2 patatas fritas en daditos
- huevos fritos a discrección

Elaboración:
1. Hervimos los guisantes en agua (yo pongo sólo lo suficiente para cubrirlos) con una pizca de sal y un chorrito de aceite de oliva. El tiempo dependerá del grosor de los guisantes (sigue las recomendaciones que vienen en el paquete).
2. Escurrimos los guisantes en un colador conservando el caldo de la cocción.


3. En una sartén con un poquito de aceite de oliva sofreímos la cebolla picada junto con el diente de ajo también picado.
4. Cuando la cebolla transparente añadimos el jamón serrano muy picado y damos unas vueltas.
5. Añadimos la cucharada de harina y removemos para que se tueste un poquito.
6. Ahora vamos incorporando un poco del caldo de cocer los guisantes (yo le he puesto dos cazos) para que quede una salsita un poco ligada.


7. Ponemos los guisantes y dejamos que se haga todo junto unos minutos y ya tenemos un primero o una guarnición para un plato principal.


Si queremos hacerlos de plato único, freímos en daditos una patata y se la añadimos a los guisantes. 
Y rematamos con uno o dos huevos fritos.


¡Que tengas un buen día!

lunes, 13 de octubre de 2014

ESPAGUETIS CON SALSA DE ALMEJAS

Espaguetis con salsa de almejas

En casa tenemos la eterna discusión cada semana sobre cómo toca hacer la pasta. Si fuera por ellos no saldríamos de los macarrones con chorizo, que vale que están riquísimos pero que engordan un webo y en estos momentos no estoy por la labor.

Así que esta semana ha tocado con almejas porque a mi me encantan y soy la que cocina de momento. Y si un arroz con almejas es delicioso, con pasta no veas cómo están.
Pero, si hay alguien en este momento que está pensando ir por la vía rápida y usar una lata de almejas... NOOO!!! La gracia de esta receta está en la salsa que vamos a hacer con el caldito que sueltan al abrirlas, así que no vamos a hacer ese sacrilegio con la receta, eh?

Las latas para el aperitivo de otro día, que vas a ver qué fácil es y qué sabor tienen estos espaguetis!

Ingredientes:
- 500 gr. de almejas
- 1/2 vasito de vino blanco
- 500 gr. de espaguetis
- 1 cebolla
- 1 diente de ajo
- 1 pastilla de caldo de pescado
- 1 cucharada rasa de harina
- perejil picado
- sal

Elaboración:

1. Ponemos las almejas en remojo con agua y sal por lo menos dos horas antes de empezar con la receta para que suelten la arena que tienen. Cuando las saques procura hacerlo con la  mano sin remover mucho el agua para que la arena se quede en el fondo. Luego las ponemos en un colador y las pasamos por debajo del grifo.
2. En una sartén ponemos las almejas con un chorrito de vino blanco a fuego alto hasta que se abran. Retiramos inmediatamente del fuego y sacamos las almejas a un plato, pero guardamos el caldo que han soltado para más tarde. Por cierto, no les pongas sal porque no la necesitan.


3. Picamos una cebolla y un diente de ajo y los pochamos en una sartén con un poquito de aceite de oliva.
4. Cuando la cebolla transparente desmenuzamos la pastilla de caldo de pescado y removemos con la cebolla.
5. Añadimos la cucharada de harina y damos una vueltas para tostarla un poquito. Vamos añadiendo agua hasta que admita, o sea hasta que el agua que pongas ya no ligue con la harina.
6. Ahora colamos el caldo que soltaron las almejas en la salsa que estamos haciendo. Vamos a dejar que esta salsa se haga a fuego medio-bajo por lo menos 10 minutos.


7. Quitamos las almejas de las conchas y las añadimos a la salsa junto con un puñadito de perejil picado.
8. Hervimos la pasta, la escurrimos y la mezclamos con la salsa de almejas.


¡Buenísimos, buenísimos y buenísimos!



sábado, 11 de octubre de 2014

LIBRITOS RELLENOS DE ESPINACAS Y QUESO



Tenía ganas de probar estos libritos desde que los vi en una revista, por variar un poco de los clásicos de jamón y queso y porque tenían una pinta estupenda. Y no me han decepcionado para nada, todo lo contrario, están mucho mejor de lo que imaginaba.

Lo de las espinacas no tuvo mucho éxito cuando lo planteé en casa (éstos enseguida tuercen el morro), pero tú sabes que una receta funciona cuando acaban con todo y te dicen que no se han dado cuenta de que las llevaran. Es porque las espinacas hacen que queden muy jugosos y la combinación con el queso es simple pero deliciosa (y la mano de la cocinera, jajaja )

Puedes ponerle el queso que más te guste (la receta original llevaba ricotta),  yo le puse mozzarella rallada que era la que tenía en casa pero si no hubiera tenido los habría hecho con tranchetes que me encantan para rellenar.
Bueno, pues aquí te dejo la receta que te va a gustar, estoy segura!

Ingredientes:
- 8 libritos de lomo de cerdo (mejor que te los corten en la carnicería)
- 150 gr. de hojas de espinacas frescas
- 1 diente de ajo
- 75 gr. de mozzarella rallada
- harina, 1 huevo y pan rallado para empanar
- sal y aceite de oliva

Elaboración:
1. Doramos un diente de ajo picado en un poco de aceite de oliva hasta que coja un poco de color.
2. Añadimos las espinacas, una pizca de sal  y las salteamos a fuego fuerte. Unos pocos minutos es suficiente.
3. Separamos del fuego e incorporamos el queso rallado. Vamos a dejar que se enfríe un poco para que se puedan rellenar mejor los libritos.


4. Sazonamos la carne por dentro y por fuera  y ponemos una cucharada del relleno de espinacas. Cerramos los libritos y si prefieres los puedes hacer con un palillo, aunque si el relleno está suficientemente frío no se saldrá.


5. Pasamos por harina, huevo batido y pan rallado (en este orden). Si tienes tiempo puedes meter los libritos un rato en la nevera antes de freírlos.
6. Los freímos en abundante aceite de oliva a fuego medio para que se hagan bien por dentro sin dorarse demasiado rápido.  En mi vitro en el 7 (el máximo es 9).


¿A que te apetecen?


¡Que tengas un buen finde!

viernes, 10 de octubre de 2014

PASTEL DE YOGUR Y QUESO

Pastel de yogur y queso


Todas las tartas de queso me gustan, son sencillas de elaborar y  las puedes combinar con infinidad de  ingredientes, hacerles una base de galletas o terminarla con mermelada, etc. 
El pastel que te enseño hoy es lo más sencillo del mundo y lo mejor que tiene es una textura muy suave, como si fuera una mousse.
Esta mañana tengo muy poco tiempo, así que hoy te libras de que me vaya por las ramas y me voy a centrar en la receta. Como verás la lista de ingredientes es más larga que la explicación.
Vamos allá:

Ingredientes:
- 1 yogur natural
- 1 medida de yogur de harina
- 1 medida de yogur de azúcar
- 3 medidas del yogur de leche
- 1/2 tarrina de queso cremoso de untar
- 1 brick de nata para montar
- 1 sobre de levadura (15 gr.)
- 3 huevos

Elaboración:
Enciende el horno a 170ºC (ventilador)
* * *
Mezcla todos los ingredientes en un bol...


y bate con la batidora o a mano con varillas.


Engrasa con mantequilla un molde para horno y vuelca la preparación.
Mételo en el horno hasta que esté cuajado, ya sabes, pinchas con un palillo en el centro y cuando salga limpio es que ya está. En mi horno tardó alrededor de una hora.


Déjalo enfriar.


¡Hasta mañana!




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