jueves, 4 de mayo de 2017

MOSTACHONES




Mostachones



En otras épocas no había familia que no contara con alguna monja o sacerdote entre sus miembros. Eran otros tiempos y seguramente había más vocaciones que hoy en día pero en bastantes ocasiones puede que hubiera más hambre y necesidad que otra cosa pues tener a la niña en el convento o al niño en el seminario no dejaba de ser una boca menos que alimentar.  El ambiente también era propicio y yo recuerdo contar a mi madre que en su adolescencia, interna en un colegio de monjas de clausura del País Vasco, llegó a tener tentaciones de hacerse monja al terminar los estudios. Luego la vida la llevó por otros derroteros y se le quitó de la cabeza semejante idea, lo que le he agradecido toda la vida por la cuenta que me trae.

Lo que es evidente es que en los conventos se comía bien, con austeridad pero muy bien, entre otras cosas porque tenían su propia huerta y contaban con productos frescos de temporada que sabían utilizar con maestría. En cuanto a los dulces nos han dejado auténticas joyas que saben a gloria. Además de los más famosos que todos conocemos como los huesos de santo, yemas de Santa Clara, todo tipo de bizcochos y tortas, almendrados, galletas, etc,  hace tiempo que tenía ganas de hacer estos mostachones que te traigo hoy de un libro de cocina monacal.

Los mostachones son unos bizcochitos planos que se atribuyen a las monjas del Convento de las Clarisas de Utrera (Sevilla), y sencillamente son maravillosos. Solo he usado tres ingredientes: huevos, harina y azúcar de manera que no llevan ninguna grasa, lo que los hace todavía más interesantes. Aunque he visto algunas variaciones en los ingredientes por la red he preferido hacer la receta más simple de mi libro porque me da la impresión de que era la que más se usaba en aquellas cocinas, sencillas y austeras al fin y al cabo.
Creo que te van a gustar, y cuando veas lo fáciles que son, todavía más.



Ingredientes:
- 3 huevos tamaño L                  
- 250 gr. de harina
- 250 gr. de azúcar

Elaboración:

*** Enciende el horno a 180ºC y pesa el azúcar y la harina***




1. En un bol cascamos los huevos y empezamos a batirlos. Puedes usar una varilla manual pero requiere unos 20-25 minutos de batir y batir. Por eso he usado unas varillas eléctricas que montan los huevos en un periquete y la cosa se simplifica mucho en cuestión de tiempo, pero se pueden hacer a mano sin ningún problema.
2. Cuando los huevos empiecen a subir un poco, iremos añadiendo el azúcar sin dejar de batir hasta incorporarla toda.
3. Ya hemos obtenido una crema bastante consistente así que dejamos las varillas y con  una lengua, cuchara de madera o similar, iremos tamizando la harina y mezclando hasta incorporarla toda.




4. Cubrimos la placa del horno con papel vegetal y vamos poniendo cucharadas (más o menos grandes) de la masa intentando dejar espacio entre uno y otro porque crecerán bastante en el horno y se pueden pegar entre sí. Los metemos en el horno ya caliente y los dejamos 15 minutos aproximadamente aunque pueden ser uno o dos minutos menos dependiendo del horno. Tampoco interesa que se doren demasiado o quedarán demasiado crujientes o duros. Separa los mostachones del papel con una espátula, ten en cuenta que no llevan ninguna grasa y se habrán quedado un poco pegados, pero se separan perfectamente.




Aunque no está en la receta original, los he espolvoreado con azúcar glas.

Están buenísimos, y para mojar en el cafetito o en un chocolate, no veas que cosa más rica!


Mostachones


¡¡Nos vemos la semana próxima!!

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24 comentarios:

  1. Suerte que tu madre no se hizo monja, de lo contrario hoy en día no podrías compartir esta receta con nosotros.
    Alguna vez he tenido en mis manos alguna receta de Mostachones y al final se ha quedado en el olvido, ahora veo que estos son muy sencillos y te han quedado muy, pero que muy bien, a ver si me animo y los hago.
    Besos.

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  2. Es cierto que hubo una época en este país que donde se comía era en los conventos por los motivos que has apuntado, y una de las razones por las que había tanta conversión cristiana. Ahora se come mejor y se nos ha quitado la fe de golpe, pero afortunadamente queda lo bueno de ese tiempo que es la cocina. Entre pucheros y repostería hemos ido aprendiendo a preparar guisos y tortas con los productos de temporada y aprovechar lo que pudiera sobrar. Buen ejemplo nos traes hoy con estos mostachones, nada más rico y a la vez austero, con pocos ingredientes y cantidades, salen unos cuantos dulces dignos del mejor pastelero. Me encantan estos legados tan auténticos y prácticos, que no nos falten.
    Un beso.

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  3. Hola guapísima !!!
    Pues mira que mi familia es larga, pero no contamos con nadie que abrazara los hábitos. La frasecita tiene migas, pero siempre se ha dicho así jaja
    Hace unos meses hice los mostachones niña, y no sabes las piedras que resultaron, y no es por comparar, pero de los de Utrera he comido unos cuantos y me gustan bastante, sobre todo despegarlos del papel, siempre me hizo gracia. Una cuñada estuvo trabajando en ese pueblo durante unos años, y nos traía los paquetes de rigor.
    Anotada tu receta pero ya.
    Qué bien empiezas a comer y qué alegre tus entradas. Hasta tazas con corazones . . . se respira alegría.
    Te mando 750 besos jajaja, ya sabes por qué.
    Feliz finde mi niña.

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  4. que maravilla de dulce!! me recuerda mucho a unos que tenemos en mi pueblo, iguales de aspecto y receta, los llamamos buñuelas, me has dado ganicas de prepararlos!!

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  5. Ya lo creo que están ricos!! mojados en la leche son una delicia, los hice hace tiempo de un libro que me regaló una amiga blogger que es de Utrera y me salieron deliciosos, tengo que repetirlos... lo malo que tenemos es que no tenemos tiempo de repetir las recetas...Te han quedado estupendos!! feliz finde!! Bs.

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  6. Me han encantado de siempre son famosos los de Utreras pero estos tuyos son paa darse una buena merienda con ellos. Besos

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  7. Que delicia! económicos y sencillos de hacer. Lo tienen todo. Saludos

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  8. Que ricos y fáciles de hacer, deliciosos con un chocolate o café caliente.
    Besos.

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  9. Bruji, no te crujas.....la madre de mi abuelo directamente fue monja de clausura(el padre, un alto mando del ejército) y aquí estoy yo..... jajajajaja

    Un apretujao de los apretaos....

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  10. Pues si, por lo que a ti te toca menos mal que tu madre no se hizo monja!!!! fuera bromas, a mi los mostachones me encantan, son un dulce muy nuestro, sencillo y con un sabor riqísimo

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  11. Me has llevado en un segundo a mi infancia... Yo soy de Sevilla y tengo familia que vive en Utrera y cada vez que venían a vernos, o nosotros íbamos a su casa... iban y venían mostachones, envueltos en un papel de estraza marrón que eran una delicia. A mi padre y a mi nos vuelven locos los mostachones, el aroma y el sabor y tomarlos con un café a media tarde era toda una experiencia... Qué tiempos más bonitos...
    Ahora vivo tan lejos que ya hace décadas que no los como... pero me has hecho la boca agua y me has recordado momento precisos vividos, en familia, con esta receta. Gracia Nuria y buen fin de semana.

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  12. Nuria te leo y caigo en la cuenta de que igual mi familia es un poco extraña porque no contamos con nadie entre el clero, no actualmente que es más raro, sino en generaciones anteriores. Siempre he oído muchas batallitas e historias de boca de mis abuelos, especialmente de mi abuela Magdalena, y puedo afirmar con rotundidad que nadie recibió la divina llamada.

    Eso no quita que no sepamos apreciar un buen plato, y si es dulce con más motivo aún.

    Creo que has hecho más que bien al seguir la receta sencilla de tu libro. Como bien dices en aquella época los dulces estaban exentos de florituras y contaban con los ingredientes justos así que me da a mí que tus mostachones se acercan bastante a los que las monjas de Utrera hicieron en sus albores.

    Si te soy sincera creía que la receta era más complicada y que había que montar claras y demás, pero bien lo fácil que es ¡los hago en casa fijo!

    ¡Besos mil!

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  13. Qué ricas con un buen chocolate¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

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  14. Deliciosos!!!Menuda pinta más buena, siempre se ha dicho que los dulces que hacian las monjas eran deliciosos.
    Besitos guapa

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  15. Holaaa, eso es, huevos harina y azúcar y nada más, eso hace que este dulce sea uno de los pocos que puedo hacerle a mi marido por la ausencia de grasas. Desde qeu los descubrí y los publiqué han sido muchas veces los que los he hecho y además al ser planitos tardan muy poquito en cocerse, hay que estar al tanto. Me encantan los mostachones, no sabía que eran originarios de Utrera.
    Un besoooo

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  16. Vaya ricura de dulce!! estos no me pueden gustar más , son como las lenguas de gato que llamamos aquí ( bueno creo que se llaman asi en todos los sitios ) y sin grasica mala , madremia que bien me las has vendido y a tu madre tambien ..jaja , si que es verdad que menos mal que no siguio con lo de meterse a monja , por dios que rollo , con lo bien que se vive en pecado jaja , cuando se acuerda uno , claro..pues me llevo tu receta , si señora !! que las fotos dicen comeme uno detrás de otro y cargaditos de azúcar ya pa mancharme mi mostachón ..jaja por dios si es que hay nombres que de verdad no sé en que estarian pensando

    Ale bonita , te dejo que descanses que estas no son hora de venir
    pero me lio con tó y no me cunde lo que quiero , lo de siempre jamia
    un besazo grande , me encanta verte tan requetebien si señor !!!

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  17. Que delicia!!! Es que los dulces de las monjitas siempre son buenos. Estos mostachones te han quedado muy buenos.
    Besoss

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  18. Sí que existían necesidades y mucha gente encontraba una tabla de salvación en entrar a formar parte de la iglesia. Como bien dices tú, se comía austeramente, pero bien rico. Suerte que tu madre no se hizo monja y te tenemos con nosotr@s.
    Esta receta la desconocía por completo y se ven la mar de apetecibles. Seguro que estos mostachones están para chuparse los dedos.
    Un besazo enorme y feliz semana.

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  19. Nuria, toda mi vida he comido mostachones de Utrera, me encantan. Por aquí por Barcelona no los encuentro, pero cuando bajamos a veces nos hemos traído algún paquete para el desayuno y vuelan, los compramos en Jerez en el torno de un convento. Es cierto que los dulces de conventos son fantásticos.

    Nunca imaginé que la receta fuese tan sencilla, ahora mismo me la guardo. Por cierto menos mal que tu madre cambió de opinión, porque quizás hoy no estarías compartiendo con nosotros la receta jajaja

    Abrazos!!

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  20. Hola Nuria¡¡
    En mi familia, hasta donde me han hablado de ella...llegando hasta la bisabuela de mi madre, no había nadie que estuviese metido en esos derroteros, más allá de donde me han contado ya no se.
    Los mostachones los he probado pero nunca caseros y seguro que aunque no lleven muchos ingredientes el sabor tienen que cambiar, siempre lo casero sabe mucho más rico y estos mostachones se ven divinos, me ha gustado la receta, además es muy sencillita, me la guardo ya.
    Besos.

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  21. De las cocinas de los conventos han salido platos exquisitos, sobre todo postres. Los mostachones no los conozco pero con gusto me llevaba un par para mi cafe, se ven riquisimos!
    Bs!

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  22. Te quedaron estupendos Nuria, que ricos!!
    Los he probado y están muy ricos, pero caseros nunca.
    Un besito, guapa :)

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  23. Hola Nuria, qué buena pinta que tienen los mostachones. Yo no los conocía, la verdad es que no los he comido nunca. Pero me parecen de lo más deliciosos y apropiados para tomar con un café o un buen té . Besos!!!

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  24. nunca probe esta receta¡¡¡ y mira que se ve fácil y deliciosa, me la apunto.
    besos crisylaura

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